miércoles, 4 de marzo de 2015

Crisis de identidad


La llegada del nuevo año supuso para el Madrid una especie de catarsis melancólica, en parte por la conciencia que nos recordaba haber vivido uno de los más grandes y evocadores momentos de la historia del deporte profesional, y quizá porque la esperanza de establecer por fin un ciclo ganador reconocible y perdurable en el tiempo pesa más de lo que el propio madridismo podría haber llegado a imaginar tras el atemporal orgasmo de Lisboa. Como el Miles Teller de la maravillosa The Spectacular Now, el equipo blanco se debate entre el hedonismo irresponsable del Carpe Diem y el idealismo postadolescente, y la cruda responsabilidad de sentir que quizá nunca volveremos a ser tan jóvenes como lo fuimos en aquel minuto 92:48 y que, quizá, ha llegado el momento de afrontar que el futuro ha llegado casi sin darnos cuenta.

Perder en Mestalla y el Calderón entra dentro de lo razonable, como también podría serlo ceder un empate ante un buen equipo como el Villarreal. Se trata del miedo, la incertidumbre y la falta de convicción, problemas camuflados en la espectacular racha de victorias que provocó tantas alabanzas estériles en aquel entonces, como histerismo absurdo en el presente. Lo cierto es que el Madrid asume una posición privilegiada a la hora de afrontar los meses clave del año, pero las dudas sobre la evolución del equipo (o la falta de ella) en los últimos tiempos provocan un poso amargo que amenaza la placidez con la que la temporada nos enseñaba el liguero desde hacía meses, juguetona y caprichosa. Las dudas abarcan la gestión y actitud del equipo durante los partidos, demasiado cercana a las épocas de autocomplacencia enferma que provocaron que el Madrid no se reconociese frente al espejo, el compromiso de ciertos elementos de la plantilla y lo que es más preocupante, la incapacidad de Ancelotti para solucionar pequeños problemas endémicos que si bien no parecen amenazar la posibilidad de luchar por todo, sí podrían estropear el final de una película que solo puede acabar de manera optimista, por mucho que el eje argumental nos haya tenido en vilo de un modo que no recordábamos desde las épocas del primer beso y los slashers en el cine de verano. Lo único bueno de los problemas subsanables es que siempre pueden subsanarse, claro.

Sin embargo, motivos para la esperanza hay, y muchos. A Modric se le espera como a ese amigo que desaparece en invierno y vuelve en la primavera trayendo consigo risas al atardecer, fiestas con chicas guapas a la luz de la luna e historias ebrias para recordar en las frías noches de invierno. La vuelta del mejor James debe suponer un plus de dinamismo y genialidad en un medio campo enfermo de cansancio en la figura de Kroos, intrascendencia en Illarramendi y falta de tiempo en Lucas Silva. Varane, como hicieran Peter Parker o Isco, acabará convenciéndose de que un gran poder conlleva una gran responsabilidad, y por si acaso ahí estará Ramos dispuesto a ejercer el milagro cotidiano en forma de balón caído del cielo. Bale y Cristiano, mientras tanto, tendrán que asumir lo que siempre han sido: dos jugadores geniales con capacidad para dar mucho más de lo que están dando, el primero por la falta de confianza que potencian los pitos y las críticas del rebaño de borregos que en pleno siglo XXI sigue teniendo a ciertos amiguistas deportivos de la central lechera como referentes, y el segundo porque tiene que reencontrarse a sí mismo. Sufrir el desamor es duro, más aún cuando el mismo se personifica en la figura de una mujer que, aunque rusa, no necesita actuar para que nos la imaginemos como semidiosa olímpica. Hay que entender, por tanto, a un Ronaldo que atraviesa esa etapa dolorosa pero necesaria en la que todo hombre trata de olvidar a base de fiestas horteras, frustrantes intentos de simular euforia y decisiones equivocadas. No obstante él, como el Madrid, deberían superar esta etapa a base de reencontrarse con el amor más incondicional, puro y engrandecedor que toda persona, y todo el madridismo, debería ejercer y practicar cuando vienen mal dadas: el amor propio.

‘Iiiiisco, Iiiiiisco, Iiiiiisco’… y lo que diga Ancelotti


Muchos innombrables que ya conocemos: prensa de aquí y prensa cavernaria culé de allá… pero siempre como elemento común su cercaníaal antimadridismo rancio, están relamiéndose pensando en la recuperación de Modric y James. El motivo no es otro que la decisión que tendrá que asumir Ancelotti de sentar a alguno de los titularísimos.Sean el colombiano o el croata, sea cualquiera de la BBC o el propio Isco, que se está destapando como uno de los cracks de la Liga, se espera jaleo mediáticoporque a muchos les encanta ver fantasmas donde sólo hay sombras.Ya bastante hemos padecido la famosa fiesta de Kevin Roldán.Tiempo al tiempo, que se vienen curvas. 

Volviendo a Isco, el joven todocampista (sí, juega en cualquier sitio y en todos brilla) ha dejado atrás ya la etiqueta de promesa para convertirse en un referente en el equipo. El malagueñocomo decimos no solo aporta un sinfín de regates, jugadas mágicas y sacrificio, sino que da asistencias y mete goles.En suma, ha resultado determinante para que el Madrid se haya mantenido líder en esteinicio de año de juego más bien discreto.En cualquier otro equipo del mundo Isco sería titular indiscutible. Pero por eso somos el Madrid.

Nadie discute que esté en su mejor momento desde que llegó a Madrid. Pero muchos intuimos que es el eslabón más débil de la cadena dentro de las estrellas del equipo. Empezó la temporada como reserva y posiblemente vuelva a ocupar plaza en el banquillo con James y Modric restablecidos. Luka es demasiado importante en el equilibrio del sistema y James es la revelación de la Liga, 80 kilos Dios mediante. Ambos jugarán. No obstante, Carletto, que es perro viejo, a buen seguro sabrá tomar la decisión adecuada y rotará inteligentemente. Y ahí está la clave del tema. En este momento, en el que muchos nos envidian,demasiados nos odian… todos nos temen, el madridismo no debe caer en la tentación de dividirseni en histerismos, como sucedieratras el varapalo (humillante) en el Vicente Calderón. El equipo está en inmejorable posición de hacer el doblete, hito histórico en nuestra historia.La decisión del técnico debe ser sagrada y el madridismo cerrar filas. A final de temporada cada uno tendrá que ajustarcuentas respecto a las decisiones adoptadas. 

Isco es joven, hasta el momento ha demostrado una actitud y profesionalidad intachable, y así debe seguir porque está destinado a ser el cerebro del equipo en esta década. Confío en que no decaiga su ánimo si le sientan… y que su juego no se vea afectado por la presión que llegarán a ejercer estos arribistas interesados (los de la prensa y los del piperío). Iscodebe continuar por la senda del trabajo y, sobre todo, hacer crecer ese talento natural que tiene para hacer fácil lo que realmente es dificilísimo.Tengamos o no preferencias por un jugador u otro, todos las tenemos como es lógico, los 11 de blanco son los nuestros, al menos durante los 90 minutos de las 19 finales que restan para final de temporada si todo va bien.Para histeriasy veletas siempre nos queda twitter, al Bernabéu hay que ir a dejarse la garganta por el equipo. #HalaMadridYNadaMas

martes, 3 de marzo de 2015

Post-Morroñismo


En un Madrid de "etiqueta", de viajes a Londres sin billete de vuelta, de sacos repletos de pertenencias a grupos peyorativos y de gurús que nos imponen, desde fuera de la perspectiva blanca, los mandamientos que deben regir nuestro amado club, me autodefino para evitar que alguien o "alguienes" me cataloguen de manera incorrecta.

Madridista, si, a mi manera (eso ya lo contaré en otra ocasión), pero también [post] mourinhista. Ahora trataré de definir mi [post] mourinhismo, os contaré como siento que se deben de seguir los mandamientos impuestos por el anterior entrenador. Bueno, una ligera matización, José Mourinho no inventó nada, solo actualizó y modernizó una filosofía de club que un día nos hizo grandes.

Una filosofía que un día impuso nuestro PRESIDENTE, Don Santiago Bernabeu de Yeste. Una filosofía que comenzó a forjar una leyenda que nos ha llevado a ser el Club más importante del mundo. Si estamos aquí, si somos lo que somos y si seguiremos siendo por muchos siglos los más grandes se lo debemos a los fuertes cimientos nuestro presidente nos enseñó.

¿Y entonces Mourinho? A mi me gusta decir que el mourinhismo es un bernabeuismo revisado y modernizado. Un bernabeuismo 2.0 y que se basta en unos claros principios de meritocracia, del escudo por encima de todo y del "señorío es morir en el campo", o, como diría el gran Darkko, "¿señorío? ¡Mis cojones!".

Keep calm bitches!

Aquí el bienquedismo no tiene sitio, aquí el mojabraguismo tampoco. Este mojabraguismo incluye a las viudas de Mou que siguen con fervor cada minuto que juega el Chelsea F.C. ¿Qué os ha dado ese equipo?. Me sorprende sobremanera que la idolatría del personaje supere con creces, y en muchas ocasiones a la filosofía rescatada por el mismo. Nuestro entrenador, ahora mismo, es Carlo Ancelotti. Y con el a muerte.

Si algo, poco, he aprendido en mis años como madridista, y sobre todo a raíz del paso de Mourinho, es que el equipo está por encima de las individualidades. Dejemos de pensar que el entrenador no hace los cambios cuando nosotros queremos, que no usa un 4-4-2 o un 4-3-3, que no juega tal o cual, y fijémonos en lo más importante, en los jugadores. Estos jugadores que un día decidieron que "no les gustaba" el anterior entrenador y que querían algo más laxo. Ya lo tienen. Y tras un año repleto de éxitos (porque en ellos recaería el peso del fracaso, sin la manida excusa del entrenador) parece que, de nuevo, toca señalar al de siempre, al del banquillo.

No nos equivoquemos sobre donde hay que poner la lupa de la exigencia, el entrenador, entrena, pero los que juegan son los jugadores (obvio), los que ganaron 23 partidos seguidos, los que llevan dos meses bajando los brazos. Los que se llevarán la gloria y los que se librarán del fracaso, porque antes estuvo Mou y ahora está Carlo. No quiero decir que el entrenador no tenga responsabilidad alguna, pero repartamos proporcionalmente las culpas entre una plantilla de más de 20 jugadores.

Esto es lo que pienso, la meritocracia por encima de todo, la crítica cuando se deba, y a quien sea. El pasado no sirve para justificar el futuro, que jueguen los que lo merezcan, que renueven los que lo merezcan. Que la exigencia sea máxima sobre aquellos qué más nos pueden ofrecer y que la crítica sea igual de dura con ellos que los halagos. Y no olvidéis nunca de defender al equipo, se llame como se llame, porque serán unos hijos de puta en ocasiones, pero son NUESTROS HIJOS DE PUTA.

@padelkass

El halago no debilita


No sé quién narices comenzó a contarnos esta patraña, y no sé porqué narices le hemos creído, pero quizás sea una de las mayores mentiras contadas jamás.

Una de las cosas que más favorece la motivación del ser humano es el reconocimiento, la alabanza, el elogio.  Sí, trabajamos por dinero, pero nos esforzamos porque nuestro trabajo es reconocido y si no se reconoce…nos esforzamos menos, bastante menos.

“La letra con sangre entra” es un refrán demasiado antiguo que propició métodos dañinos y además bastante estériles. Los entrenadores de la vieja escuela creían que cuanto peor tratasen a sus futbolistas mejor rendimiento obtendrían y, la verdad, no hay nada más lejos de la realidad.

No me malinterpretéis; no quiero decir que a un futbolista haya que abanicarle y ponerle un camino de pétalos de rosa allá por donde se mueva, ni muchísimo menos. Ni decirle lo bien que lo hace todo, aunque no lo haga. A un tipo que cobra barbaridades por hacer lo que le gusta, que es jugar al fútbol, y que además “lo tiene todo” hay que apretarle y presionarle para que saque lo mejor de él, por supuesto, pero también hay que alabar todo aquello que haga bien, por ejemplo, una buena actitud, una mejoría, el esfuerzo…


Hablemos de Isco. Está en un estado de forma impresionante, su actitud ha mejorado un 200%, trabaja y crea, además ha luchado para ganarse el puesto y no se ha conformado sólo con su calidad si no que ha puesto encima de la mesa también su trabajo y una forma de jugar al fútbol a la que no estaba acostumbrado. Isco es un crío del sur de España de 22 años en un Real Madrid de gigantes y… ¿no vamos a reconocerle su esfuerzo? ¿Por qué? Su temporada anterior no fue quizás lo que él mismo esperaba y esto le hizo revolverse. Podría haberle quedado demasiado grande el reto y haber querido huir a un sitio como el lugar de donde venía, en el que su rol era principal y no secundario; sin embargo aprendió, maduró y luchó. Aceptó dónde estaba y qué era lo que le tocaba y en cuanto ha podido, en lugar de revelarse en contra de su situación, nos ha aportado grandes cosas. Es cierto que la actitud que ha tenido Isco es la adecuada, la que hay que tener si llegas al Madrid, la que se espera, pero esto no quita que no sea fácil aceptar ciertas cosas, y menos con cierta edad. Por eso yo se lo agradezco enormemente.

No vamos a ponerle ningún camino de pétalos a Isco y, por mi parte, le exigiré que siga dando lo mismo que hasta ahora, o más, en cada partido que pase. Yo tampoco quiero que se relaje. Pero en el Madrid pasa algo muy particular, y es que si eres canterano es muy probable que todo o casi todo el mundo te apoye, defienda y reivindique tu titularidad, pero si no lo eres es posible que se dude de tu fichaje en cada partido. Cuando eres un tío joven y llegas al Madrid, donde tienes que rendir sí o sí y demostrar que tu fichaje sí ha sido un acierto (porque muy probablemente se esté cuestionando seas quien seas) quieres, incluso necesitas, que públicamente se reconozca tu trabajo y tu esfuerzo. Isco se merece que su afición le reconozca su trabajo y también se merece que se le reconozca desde dentro de su equipo. A mí me gustan los futbolistas que apoyan a sus compañeros, que reconocen su trabajo y que los hacen grandes, no pequeños.  

Y que no me cuenten cuentos, que el halago no debilita. Y quizás la falta de apoyo sí.

lunes, 2 de marzo de 2015

La Central Lechera


La Central Lechera fue el término empleado por Pep Guardiola de forma muy cínica para definir a la prensa madrileña. Lo que sibilinamente quería deslizar el entrenador catalán era que el Madrid recibía un incondicional apoyo mediático de parte de la prensa de la capital de España y que para ello no dudaban en machacar a ese club de ahí arriba a la derecha. Me temo que nada más lejos de la realidad.

De acuerdo con un estudio publicado por diversos medios en el mes de noviembre de 2013, el Madrid es el equipo con más aficionados en España con un 23,8% de la gente que lo elige como su primer equipo.

Por una sencilla extrapolación de este dato, el mismo porcentaje del periodismo deportivo debería ser seguidor del Club blanco. Es más, si nos circunscribimos a la prensa madrileña, este porcentaje debería ser sensiblemente superior por razones geográficas de toda evidencia. De hecho, seguro estoy de que esto es así. Pero, ¿acaso tenemos los madridistas la sensación de que la información y opinión que nos llega de los medios de comunicación es vertida por madridistas confesos?

Repasemos un poco la parrilla de periodistas que siguen habitualmente al Madrid, de una forma sencilla nos encontraremos con la evidencia de que la mayoría de ellos son aficionados colchoneros (Lama, Fernando Burgos) o autodeclarados antimadridistas como Antón Meana. Las crónicas en Marca las hace Segurola aficionado al Athletic de Bilbao y en el diario As Juanma Trueba cuyo equipo predilecto desconozco pero hace una semana, en un comentario desafortunado, decía desear que le impusieran una sanción al Madrid que le impidiese fichar durante un año.

Son pocos aquellos periodistas que se declaran madridistas y para ellos, siempre en tono peyorativo, fue creado el término periodista de bufanda. De verdad no deseo como madridista que los periodistas que me informan y opinan sobre mi equipo lo hagan desde su madridismo, como así pasa en la prensa catalana con el Barça, pero entre ese seguidismo acrítico y lo que ocurre, hay un término medio que se da en raras ocasiones.

Existe una especie de complejo para muchos periodistas y colaboradores que les impide reconocer su madridismo. Además, este complejo les lleva a subir su baremo de exigencia a la hora de analizar el juego madridista. De esta forma cuando el equipo encadena una buena racha se habla de un buen calendario y que faltan piedras serias de toque (debe ser que el resto de grandes juegan todas las semanas ante el Chelsea o el Bayern). Si el Madrid hace un mal partido se concluye pronto que existe una crisis o hay dudas. El crédito de cada entrenador dura menos que un caramelo en un patio de colegio. El mejor siempre es el entrenador que está por venir y nunca el que está, algo parecido pasa con ciertos jugadores que sólo son valorados una vez dejan el Club blanco.

El Madrid sirve de excusa para crear polémicas artificiales a su costa que llenan periódicos y tertulias cada día. De hecho, un programa como Jugones es bastante valorado por muchos madridistas porque la comparación con Los Manolos ( programa con el que compite) le hace parecer un programa de Real Madrid TV.

Por sí todo esto no fuera suficiente, uno de los grupos mediáticos más relevantes del país, como es el grupo Prisa, tiene como director en su cabecera deportiva a un reconocido anti florentinista que no duda en emplear su espacio para atacar al presidente del Club a través de las críticas al equipo y a sacar punta a todo lo que pueda emponzoñar la órbita del Club.

En la misma ciudad tenemos el caso contrario. El Atlético, también llamado equipo del pueblo, es continuamente alabado desde numerosos portavoces que se declaran felizmente atléticos y que por lo numerosos que son, desafían la veracidad del estudio sociológico al que hacia referencia antes.

Lo cierto es que todo lo que relato no tendría importancia si no tuviera influencia en gran parte de la afición madridista. Los medios de comunicación tienen el enorme poder de generar estados de opinión en grandes colectivos. Desde el periodismo declarado no madridista no se duda en reinterpretar los atribuidos valores del madridismo que son utilizados para atacar todo intento de defensa que aflora desde el Club. Todo esto genera una presión en el Club que supera en muchas ocasiones la saludable y necesaria exigencia. Además el círculo vicioso es inevitable, ya que el Club se cierra cada vez más a la prensa y ésta, desde su desconocimiento y falta de investigación, progresivamente incrementa el número de polémicas que giran alrededor del Madrid. Apenas se recuerdan semanas en las que sólo haya buenas noticias en el ámbito mediático madridista.

El oportunismo y el ventajismo son predominantes y las campañas por los jugadores nacionales queridos por la prensa sólo se dan cuando afectan al Madrid. El otro día escuchaba atónito a Raúl Varela, de Radio Marca, decir que Isco no debe ser titular en la selección española ya que hay jugadores que por galones están delante de él (Iniesta, Cesc y Silva), cuando, este mismo periodista, no ha dudado en reclamar durante todo el año esa titularidad del malagueño en todo un campeón de Europa. Todo lo que se respeta en otros clubes o en la selección es cuestionable en el Madrid, que en ocasiones parece patrimonio del periodismo más que de los madridistas.

Afortunadamente no todo el periodismo es así y ejemplos honrosos hay de lo contrario, pero quien de verdad creyese, desde su candidez, que esto acabaría con la salida de un Mou, que aún es utilizado cada cierto tiempo para malmeter en la actualidad madridista, motivos tiene para cambiar de opinión. La Central Lechera Pep si, menos mal que nos ayuda... ¡Hala Madrid!

El berrinche de Piper Laurie


Paseaba uno el sábado por la calle de Goya y hacía calor.Luego en el paso de cebra de Alcalá se sintió la corriente y el frío.Ayer por la noche,ya en casa,descubrió que aquello era el Madrid,un clima del que no se puede uno quejar porque cuando se está a punto de hacerlo le sorprende y entonces se le olvida la queja.Aparece otra y el viento,o su ausencia,le vuelve a sorprender y se le vuelve a olvidar.Así sucedió el partido hasta alcanzar un empate que podía haber sido cualquier otra cosa.

Salieron los canasteros al Bernabéu como gigantes y cabezudos a ofrecer la Copa. Lucas Silva rezaba y el influjo de aquellos le hizo pensar a uno que lanzaría polvos de talco al aire, pero sólo se santiguó quizá porque todavía no es un rey como Lebron o como Cristiano, que retorna a moverse con la gracilidad de un Benjamin Button de mediana edad. Pasarán los años y a Ronaldo le regresarán las cejas de su juventud pre depilatoria mientras sus compañeros envejecen. Uno está viendo a un Bale anciano cuidando de un bebé Cristiano que duerme en su cuna al lado de una chimenea como la de los cuentos de Dylan Thomas.

Cristiano parece que se acaba de bajar del pesaje después de varios meses negándose el agua en los entrenamientos para no ganar quilos como el Toro Salvaje. Y corre. Y tira. Abusa. Uno piensa que hay que concedérselo como los camerinos negros de Madonna. ¿O eran blancos? El locutorio televisivo se muestra ajeno al huevo, el Alien que palpita en su capullo y que un día se les volverá a meter dentro. Se centran, casi se emocionan con las combinaciones del Villarreal que tiene en Marcelino a un pastor sin boina que debió de hacerse entrenador dibujando jugadas en la soledad de las montañas.

Pero el Madrid va a ganar. Lo sabe todo el mundo incluido Marcelino que había soñado el desenlace en el ojo de un halcón. Jugaba bien el Villa pero el Madrid daba unos resoplidos que hacían volar cualquier esquema como las servilletas en un picnic. Se vio a Kroos poniéndole la pelota a Benzema en la cabeza como si fuera un pétalo que se desprende de la flor. Bale remató con el parietal, casi con la sutura lambdoidea, un balón que se fue como se va la vida, la existencia esquiva que retrató Gay Talese cuando la jugadora china Liu Ying falló el penalti que le dio la victoria en el Mundial a Estados Unidos.

Eso sucedía pero Isco robaba de tacón gracias a unas caderas turbadoras: “¡I’m a single lady!” le decía el malagueño a Gio. Aqua de Gio. Lucas Silva quiere ser rey y se le nota en la mirada. Tiene una misión y por esa chutaba desde Brasil, como Cristiano desde Portugal. Eso es fútbol, también. Varane es un soldado aplicado, sube a rematar por alto y después baja como si le fueran a aplicar un código rojo. Hay marcialidad en su carrera, como si al volver a su posición fuera repitiendo: "¡A mi novia llevaba cada día en automóvil...! Había marcialidad en todo el Madrid que sin embargo a veces parece dejar las victorias a la inercia. Esto se aprecia en los detalles de genio despistado de Karim y en los ensayos de Gareth, un mustang suelto en la pradera.

Se vio una imagen de Del Bosque y Toni Grande en la oscuridad del palco. Parecían dos éforos en su monte sobornados por Jerjes, justo antes de que Bailly derribara a Cristiano en el área como si le hubiera estado agarrando mientras sonaba el ‘Do You Love me’ en las habitaciones de empleados del hotel de los Kellerman. Uno a cero y comienza a subir la temperatura. La presión de Bale ofuscaba al Villa (los Village People por la alegría) igual que si oyera cascos de caballos a su alrededor, pero nadie se dio cuenta de que había una pata sin herrar.

No se veía ningún brillo y la noche se volvía gris como las gotas de lluvia sobre los tablones del ataúd de la nana. Todo esto lo observaba Bayard desde Jefferson pero allí era el Bernabéu y quedaba mucho para que a este cuento lo titulasen ‘Los Invictos’. De pronto a los de Castellón, como si fueran yanquis descubriendo el engaño de los Sartoris, les salió una jugada perfecta y Casillas cayó desplomado de un disparo. Marcelino vio entonces otro destino diferente a través del ojo del halcón, mientras Carlo decía sin decir, y sin chicles, que había que darse prisa, o lo que es lo mismo: Jesé y Chicharito, que en situaciones similares bien se merecen más de veinte y diez minutos, respectivamente. Marcelo tomó el mando convertido en el lanzador de las cargas, casi la única señal de sentido común, e Isco era un pescado atrapado en la red de sus florituras cuya chispa se la había quitado Vietto como Biff le robaba el almanaque a Marty.

Salió al campo Illarra y se marchó el de Benalmádena en una decisión que a uno, no sabe por qué, le animó a mantener la esperanza en el hombre. El público se hizo cruces, se movilizó hacia la casa de Pilatos, y ya no fue el piperío sino tan sólo Piper (Laurie) encandilada por su Alteza, el Ladrón. Lo del Bernabéu con Isco, y mira que es bueno este Tony Curtis, ya es un amorío escandaloso más propio de la Súper Pop.

El Madrid dominaba, como todo el partido, pero todos los remates de Cristiano fueron pasando a treinta centímetros del larguero (a un metro los de Benzema y a veinte los de Bale) y cuando era capaz de ajustarlos se encontraba con Asenjo que tuvo las casi dos horas cara de mártir y al final fue un héroe. Iba a llegar el gol pero fue Jesé quien lo negó definitivamente para firmarlo ante notario con un fallo con mucho flow. Sólo faltaba un susto más de Viettisco  y el honroso empuje de Marcelo, el mejor, quien con el pitido final se hincó de rodillas plantando su melena en la yerba como si fuera un caniche juguetón.

El Diván Madridista - Llegó el empate


Primer empate de la temporada en Liga,un 1-1 ante un Villarreal que dio la cara,a pesar de tener mente y cuerpo en la semifinal de Copa ante el Barcelona.Cada semana es una vorágine,llena de irregularidad en toda la Liga.Cada semana hay algo que sorprende,y las distancias varían. 

El partido de ayer tuvo distintas fases.El primer tiempo fue infumable,un rollo absoluto con carencia de actitud e intensidad,sin enterarse de que iba la cosa.En el segundo tiempo la cosa mejoró, aunque faltó un poco de suerte en la finalización (en los dos bandos, ojo). Considero que hizo méritos para ganar el Madrid, pero se antojó el empate. La distancia se ha reducido dos puntos con el Barça, aunque varía como el Íbex. De repente bajan y suben, aunque el colchón se reduce y el Clásico en el Camp Nou está cerca. Lo importante es mantener líderato y esperar otra sorpresa, y no desperdiciarla. Pero sigue habiendo cuestiones importantes a mejorar. 

Casillas jugó uno de los mejores partidos que le he visto últimamente. Ayer cumplió con nota, haciendo algunas paradas de gran mérito. También contó con la inestimable colaboración de Carvajal en una. Y la campaña que nos espera es lo peor. Ayer estuvo muy bien, simple. Ni campaña ni antiCasillas ni nada, me ciño a lo que veo. Soy del Real Madrid y juzgo cada partido, cada jornada. Muy simple, no me caso con nadie ;). 

Carvajal completó un buen partido ayer, salvando un gol en la línea y incorporándose al ataque, aunque puso mas voluntad que calidad en ellas. Ayer tuvo una acción decisiva, ya nombrada. Aunque siempre hay momentos que le ganan la espalda, y puede dar algún disgusto importante. Bien ayer. 

Pepe ayer sufrió un poco, lo vi un poco lento. Sufrió con algunas arrancadas de Vietto, aunque su partido fue decente. Hizo algunos cortes de calidad, y salvo algún detalle referente a la rapidez en algunas acciones, hizo un partido bueno. 

Varane estuvo ayer correcto. Tuvo algunas ocasiones para marcar, una de ellas la única acción real de peligro del primer tiempo que pasó rozando el poste. Mejora sus prestaciones con Pepe, aunque cuando vuelva Ramos volverá al banco casi seguro. 

Marcelo hizo acciones ofensivas de mérito, siendo un referente ofensivo y dando la cara en los minutos finales. Pero defensivamente sufre mucho, y deja muchas posibilidades a los rivales. No es lateral, por lo que no cuida sus espaldas como debiera. Su reacción ante el empate fue lógica, ya que se desaprovechó una gran oportunidad. 

Kroos ayer hizo un buen partido, dando algunos pases largos de auténtica maestría. Pero no termina de encontrarse apoyado en el sistema desde la baja de Modric, está demasiado desasistido y no puede hacer todas las funciones sin algún apoyo. 

Silva pasó ayer desapercibido, siendo su peor partido desde que ocupa la titularidad (temporal). He debatido con un par de cracks como @cenlor y @pepeillo50 sobre Silva e Illarra, y yo les digo que no soy antiIllarra, pero que le he visto mas descaro e iniciativa a Silva que al de Mutriku. Que no me parece mejor pero que creo que le ha pesado menos la camiseta. Y añado que veo carencia en ese puesto y que Silva le ha tomado la delantera, y poco mas. ;). Intrascendente. 

Isco llevó la iniciativa en el primer tiempo, y hizo su habitual despliegue de detalles para la galería que acostumbra. Tiene una técnica indiscutible y me encanta, pero lo que a él le ovacionan a otros se les achaca. Ayer no tuvo trascendencia y por eso fue sustituido. Fue un día de mucho artificio pero poco sentido ofensivo. 

Benzema ayer estuvo desaparecido, fue su peor partido. No hizo nada relevante, pero hay días malos y no siempre se puede aparecer en todos los partidos. Hay gente que ha aprovechado un gran día en UCL de Morata para atacarle, y yo les digo ¿De verdad?. Dudar de Benzema es ilógico, así de sencillo. Ayer intrascendente. 

Bale recibió pitos ayer, cosa que ni entiendo ni comparto. Volvió a ser el mejor de la BBC ayer, sacrificándose en defensa y llevando peligro en ataque. Un larguero y varios centros geniales que desbarató Asenjo, que hizo un partidazo, parece que no fueron suficientes. Los criterios del Pipabeu son así de especiales, y por ello le doy el MVP del partido de ayer. Muy simple y sencillo. 

Cristiano hizo una horrible primera parte, y en la segunda tuvo varias opciones de marcar y estuvo activo. Asenjo le hizo varias paradas de mérito, y anotó de penalti. "Penaldo" no desaprovecha las opciones desde el punto fatídico, cosa que Messi si. ¡Que garantía da tener un jugador que anota los penaltis con un 98% de acierto! A tragar bilis, "heiters". Pasito a pasito, va mejorando. Aunque va lenta la mejoría. 

Los cambios realizados fueron los siguientes:

Jesé por Silva - Un cambio buscando mas mordiente en ataque. Tuvo una ocasión clarísima que marró, con la portería vacía. Hoy jugó mas que la última vez, cumplió pero sin alardes. 

Illarramendi por Isco - Un cambio que no gustó al Bernabeu, pero que Marcelino valoró como decisivo. Dio empaque al medio, ya que el equipo quedó 'a la virulé' con el primer cambio. Quizá pueda tener una nueva oportunidad, pero no es del gusto ni de la confianza de Ancelotti. 

Chicharito por Benzema - El mexicano fue objeto de un penalti no pitado, y estuvo muy activo. Creo que merece mas alternativas, porque es un buen revulsivo muy desaprovechado. 

Ancelotti es un entrenador invariable, tanto para lo bueno como para lo malo. Confía en los jugadores, y hay partidos que requieren mas implicación suya. Ayer hizo cambios a su modo, y creo que no los hizo mal ayer. Repitió alineación por tercera vez consecutiva. Hay mucha queja sobre él y algunas son razonables, otras las veo porque prefieren otro entrenador, al anterior. Yo soy objetivo, o intento serlo en la medida de lo posible. Ancelotti tiene carencias importantes, pero llamarlo incapaz no es de recibo. No apelo a títulos en el club ni periplos, pero la temporada no ha acabado y hay que esperar acontecimientos. Lo mismo pierde todo, pero tiene opción de doblete. Veo un equipo con opciones, por lo que no voy a cargar en exceso contra nadie. Voy a seguir apoyando y creyendo en el proyecto encabezado por el italiano. 

Acabo mi crónica con 5 apartes:

Aparte 1 - Se ha reducido la ventaja dos puntos, y el Barça sigue al acecho. Bien es verdad que fue un tropiezo, pero hay irregularidad general en la Liga. El equipo tuvo dos caras, y me quedo con la de la segunda parte. Ayer la bola no quiso entrar, si hubiera entrado hubiera sido un 4-2 o 4-3 mínimo. Hay días que entra la bola y se juega mal, y días malos que no entra, o incluso días buenos que entra todo. Habrá mas tropiezos de todos, lo importante es seguir arriba y en la brecha. Y es lo que ocurre en la actualidad. Que hay cosas a mejorar, por supuesto. Pero a veces se 'jatea' demasiado. Pido paciencia, ya que entiendo la crítica y el enfado. Pero hay cosas que no comparto. 

Aparte 2 - Al Granada le han dado muy duro estas dos últimas jornadas. A lo de Levante, se suma lo de Los Cármenes. Curiosamente, ante dos equipos blaugranas. A la inoperancia habitual del equipo de mi tierra, se unen unas decisiones arbitrales que han sido nefastas y decisivas en nuestra contra. El gol de Messi, el codazo de Suarez, el criterio arbitral mas duro con el pequeño.... Hubo acciones decisivas, ya que el Barça no hizo nada especialmente relevante. Han aprendido a competir y a manejar las instituciones, por lo que no los deis por muertos. Aunque sean unos chapuceros en su directiva y Messi sea el Casillas de allí, siempre están en la brecha. No se ganan títulos en Febrero ni se pierden en Octubre, ya lo dije en otra crónica. 

Aparte 3 - La 'conjura' no fue ayer especialmente relevante. A mí me importan tres cojones las conjuras, lo que hay que hacer es salir a morir y ganar sin planificarlo. Hay que hacerlo porque el mejor club del mundo y de la historia así lo exige y lo lleva en su ADN. Lo demás son campañitas y lavados de imagen para mantener contento al personal, aunque con una filigrana de Isco vale, aunque sea innecesaria. La Prensa ha conseguido su propósito, y poco mas. Yo seguiré disfrutando de mi equipo hasta en los peores días, ya cada uno juzga como quiere. Pero no comparto para nada los criterios del 'Pipabeu' ni de la 'Puerta 55'. Son criterios ATROCES, manipulados por la Prensa. Sin mas. 

Aparte 4 - Me alegra que Mourinho gane títulos mientras no se crucen con los del Real Madrid. Pero mi entrenador aquí hoy es Ancelotti y lo apoyo. Como apoyé a Mourinho en su día mientras estuvo aquí. El año pasado no ganó con Chelsea y Ancelotti ganó aquí. Son baremos diferentes y sistemas distintos, y ganan y pierden al unísono y tienen sus virtudes y defectos. A mi me gustan los dos, y no desprecio ninguno. Reconozco sus taras, pero creo que hay días de oportunismo. Yo valoro lo que hizo, y si algún día vuelve me parecerá estupendo y estaré con él, pero yo quiero ganar y ver ganar al Real Madrid. El resto me parece respetable pero no me interesa, y lo digo con el corazón en la mano. Unos días se gana, otros se pierde. O se empata, como ayer ;). Respeto absoluto a todas las opiniones, pero ayer leí oportunismo en mucha gente. Otros no, siempre han tenido sus gustos claros. Los mios están claros, voy con el Madrid por encima de todo. Tengo mis favoritos como todos, pero aquí hablo del Real Madrid. Y discrepo con cosas que hace el club como cualquiera, pero valoro todo y sopeso todo. 

Aparte 5 - Yo valoro en las crónicas el partido en sí, y añado alguna valoración extra. Y me fijo en el partido, intento dejar (aunque a veces no lo consigo) al lado ciertos sentimientos de desengaño o de cariño. Pero en general intento ser justo, por eso no se me caen los anillos si creo que Casillas ayer hizo un buen partido. Si no lo hiciera, sería un cronista interesado como los "oficiales". Tengo mi criterio y mi imparcialidad (aunque a veces pueda perderla) y no me dejo llevar por corrientes. Guste o no guste. Creo que eso es ser coherente y justo. 

Hasta aquí mi crónica, un día de estos escribiré un artículo de opinión sobre algún tema que no sea previa o crónica ;). 

P.D. - A los antis, pese al empate aún seguís detrás en la tabla. Y no enamoráis tampoco. Por lo que menos lobos, y mas preocuparos por lo vuestro. 

Hala Madrid, Sed Buenos.