miércoles, 6 de enero de 2016

Zidane entrenador


Sin ser un experto,ni muchísimo menos,en análisis tácticos,y sin querer dármelas de erudito del fútbol,que ve los partidos con papel y boli,con cara de físico nuclear que elabora una nueva fórmula,como seguidor habitual de los partidos del Castilla,si me atrevo a dar algunas pinceladas de lo que es Zidane como entrenador.Cuáles han sido hasta ahora sus líneas maestras a la hora de dirigir una plantilla,siempre teniendo en cuenta,la particularidad que tiene,entrenar a un equipo filial.


DEFENSA. Siempre con defensa de cuatro, que ha reducido a solo tres hombres, cuando las circunstancias le obligaban a ello, y debía remontar un resultado adverso, Zidane no ha dudado en hacer titular a jugadores que, o bien estaban en el juvenil, o en el ya desaparecido Real Madrid C. Los laterales no suelen subir demasiado, más el de banda derecha, la temporada pasada con el uruguayo Varela, y esta, con Fran, hasta que se lesionó de gravedad. Precisamente esto, las lesiones, le han impedido a Zidane tener una defensa tipo, y se ha visto forzado a cambiar continuamente de hombres, sobre todo, en la pareja de centrales.

CENTRO DEL CAMPO. Siempre coloca un mediocentro defensivo, que se coloca por delante de la defensa. Lucas Torró y Marcos Llorente son los que cumplen esa función. Torró es un jugador muy de su gusto, pero las continuas lesiones le han impedido tener continuidad. En cuanto a Llorente, es el jugador del filial con más nivel y con sitio en el primer equipo. Jugadores de mucho trabajo, presencia física, y no exentos de calidad.

Junto a este mediocentro defensivo, Zidane suele colocar jugadores con más calidad y salida de balón, Enzo, Odegaard, Javi Muñoz, (al que no dudo en subir desde el juvenil la pasada temporada y hacerlo un fijo en el once), y Febas, son los encargados de crear el fútbol del equipo. 

El juego por bandas no es una prioridad para Zidane. La temporada, y también directo desde el juvenil, Álvaro tuvo muchos minutos, y fue de lo más destacado del equipo. Este curso, entre él y Cedrés, se reparten las bandas, las pocas veces que el entrenador los coloca de inicio. 

El mediocampo tipo de Zidane, sería el formado por Llorente, Javi Muñoz, Enzo y Odegaard. Jugadores de toque, de mucha técnica, sobre todo su hijo Enzo y el noruego, que si bien, y en el dibujo de inicio, deben ocupar las bandas, tienen una querencia natural a venirse al centro, con lo que el equipo, muchas veces se atasca en esta zona.

Llamativa la relación de Zidane con su hijo Enzo, al que ha tratado con más dureza que a ningún otro jugador. No ha sido extraño ver como lo sustituía al inicio de la segunda parte, o tras encadenar varios errores. 


DELANTERA. Muy pocas veces Zidane ha jugado con dos delanteros. Esta temporada lo ha repetido más, colocando a Mariano y Borja Mayoral, o al colombiano Juanjo Narváez. La temporada pasada jugaba con un solo delantero, y por detrás colocaba a un mediapunta, (Benavente lo hizo en varias ocasiones), que venía a congestionar, aún más, la zona del centro del campo.

Con Cristiano, Bale y Benzema, está claro que el nuevo entrenador va a cambiar esto. Son tres jugadores que tienen que jugar si o si, “innegociables”, que diría el afable Ancelotti.


Tres principios básicos, definirían a Zidane como entrenador, por lo visto en su Real Madrid Castilla:

1º Amante de las rotaciones. Sin tener el dato exacto, me atrevería a asegurar, que nunca ha repetido el mismo once inicial, en dos partidos seguidos. Bien es verdad que en muchas ocasiones, las lesiones le obligaban, pero el mismo Zizou, afirma, que para él no hay jugadores titulares y suplentes, cuenta con todos, y quiere que todos sientan, que pueden jugar de inicio. No ha sido raro ver, como un jugador que se quedaba fuera de la convocatorias, varias semanas seguidas,  pasaba de repente a ser titular…………..¿le dejarán hacerlo en el primer equipo?.

2º No duda en cambiar el sistema de juego y a jugadores, si la situación lo requiere. En su primera temporada, se le veía menos capacidad para cambiar el guión inicial con el que iniciaba un partido, si este se torcía. En su segundo año, ha demostrado más tablas, en varias ocasiones, ha cambiado el estilo de juego, pasando a jugar más por bandas, con dos delanteros, o con más gente por dentro, para remontar. En cuanto a las sustituciones, no duda en hacer cambios al descanso, o en los primeros minutos de la segunda parte, si los jugadores no le están respondiendo.

3º Sin estilo de juego definido. Todos sabemos cómo era como jugador, el más elegante y de los que más calidad técnica ha tenido en la historia del fútbol. Siempre con el balón pegado al pie, maestro a la hora de pausar o acelerar el juego, según le interesara a su equipo. 

El Castilla de Zidane no ha tenido un estilo definido. Como local, y ante su papel de favorito frente a todos los equipos de su grupo en 2ªB, ha llevado el control del juego a través de la posesión. Pero tampoco ha dudado en retrasar al equipo, ya con ventaja en el marcador, y buscar salir en rápidas contras, para matar el partido. Posesión cuando toca, contragolpe cuando conviene.

Se cumplió la profecía y Zidane llega como entrenador al primer equipo. Es el mejor jugador, de largo, que he visto en el Real Madrid. No niego el toque romántico que tendrá verlo en la banda, dirigiendo al Madrid, pero por desgracia, y a tenor de los acontecimientos que se vienen repitiendo en este club,  no soy optimista. No por él, sino por todo lo que envuelve a la institución, prensa manipuladora, jugadores endiosados sin motivos, dueños del cortijo y un presidente incapaz de hacer autocrítica y que se cree por encima del bien y del mal. Todo esto impide que un entrenador, tenga más o menos palmares, más o menos experiencia, pueda llevar a cabo su trabajo sin limitaciones y en libertad. Bienvenido Zidane, y ojalá te dejen hacer. 

martes, 5 de enero de 2016

Lo que el viento se llevó


Tal y como se venía barruntando desde el pasado mes de diciembre, se consumó la desgracia y este vestuario, plagado de egos desmedidos e indolencia sin fin, se ha cobrado una nueva víctima, en la figura de Rafael Benítez, uno de los entrenadores más injustamente tratados de los últimos años por y en el Madridismo.

Estaba cantado que este equipo le ha hecho una cama con dosel, de esas King Size XXL de hotel de 5 estrellas, y no ha parado hasta lograr su propósito de que la cuerda, una vez más, se rompiese por el lado más débil, que es el entrenador.

Cuestionado por la prensa y por parte de la afición desde el mismo momento en que se anunció su nombre, de nada le ha servido su intento por introducir la Meritocracia en ese vestuario podrido hasta el tuétano, consentido por la Presidencia y con Ramos (y algún elemento más) como capo di tutti capi.

Una campaña feroz sin precedentes


De nada le ha servido a Benítez un comienzo de temporada más o menos brillante, en el que el Madrid llegó a liderar la competición, mostrando una solidez defensiva inusitada en los últimos años. 

Como que el portero, por vez primera prácticamente desde 2012, tuviese un papel destacado. Aunque eso también se le echó en cara, olvidando precisamente que la portería fue un puesto clave en el que veníamos fallando desde hacía tres temporadas por lo menos.

Desde el primer momento, su juego se cuestionó y se hizo de la fortaleza en defensa una auténtica cuestión de Estado, en la que se empezó a exigir no sólo que el Madrid ganase sino también apabullase como si de los Globettroters del fútbol se tratase y olvidando que al club estaba siendo azotado por una de las peores plagas de lesiones que se recuerdan.

Cada rueda de prensa ha sido una auténtica ejecución sumaria por los mismos que ahora niegan la existencia de una campaña feroz contra él. Una campaña miserable que se ha llevado no sólo a nivel deportivo, diciendo que no tenía nivel para entrenar a este equipo, que no tenía feeling con las estrellas, que sólo quería tuercebotas en sus equipos. 

Es que esa campaña se ha trasladado incluso a la esfera personal, traducida en insultos y descalificaciones a su aspecto físico. Desde “gordo” a decir que en su cuaderno se apuntaba la lista de la compra y en concreto, la cantidad de mortadela que iba a comprar para comérsela después del partido, la prensa (que ahora mira para otro lado) se reía constantemente de Benítez. 

Insultos, mofa y escarnio que, aunque ahora muchos pretendan escurrir el bulto y endosarle a otros (especialmente al club) ese paquete, lo cierto es que salieron en su gran mayoría de las tribunas de prensa y las tertulias, generalmente pobladas por antimadridistas, que no podían soportar que el Real Madrid levantase la cabeza y viviese un período de calma mínimamente decente. 

Esta campaña, atizada desde la prensa, se trasladó de inmediato a las gradas, donde moran esos “madridistas” (con minúsculas y con todas las comillas del mundo) que estaban descontentos con Benítez y no perdían la ocasión de pitarle, mientras repetían como loros los mantras trasladados desde los medios de comunicación.

Esas gradas pobladas por un buen puñado de  “nostálgicos”, que añoraban ahora a Carletto al Pacificador, olvidando que con el italiano el Madrid cumplió una segunda vuelta de la Liga 2014/2015 absolutamente infame, incluso peor que lo vivido en los cuatro meses de Benítez.

Porque hay que recordar que, los mismos que le echan en cara a Benítez que con él no se ha ganado a ninguno de los equipos “top” de la Liga (ojo, en una sola vuelta y no en dos como Ancelotti), ahora obvian que los números del italiano frente a esos mismos equipos son muy similares. 

De hecho, en la temporada 2014/2015 con Ancelotti se lograron apenas 4 sobre 18 puntos posibles contra Barça, Atlético de Madrid y Valencia y, repito, en dos vueltas. 

Por no hablar del bagaje del Real Madrid del primer año de Ancelotti, en el que no se pudo ganar al Atlético de Madrid nada más que una vez en siete enfrentamientos y se perdió contra el Barcelona tanto en la ida como en la vuelta en Liga, O que contra el Valencia en casa, junto a aquellos bochornos vividos en Vigo y Valladolid, tiramos un campeonato que teníamos en el bolsillo.

Benítez: Una “víctima” y no un “verdugo”

No quiero decir en ningún caso que Rafa Benítez hiciese todo bien y que no cometiese errores. Más bien todo lo contrario. Benítez cometió un error y principalmente de bulto, pero no por lo que hizo sino especialmente por lo que dejó de hacer.

En concreto, a Benítez le faltó ser él mismo y tal vez por ello acabó siendo engullido por el marasmo de la grada, la prensa y los jugadores. Un engrudo que le impidió dar ese puñetazo tan necesario encima de la mesa y mandar al banquillo (o incluso al graderío) a más de una y dos “vacas sagradas”, que acaban siempre jugando por decreto, aun cuando sus estados de forma han sido más que mejorables.

Como también le faltó ser él mismo en partidos clave como contra el París Saint Germain en el Bernabéu o sobre todo contra el Barcelona, cuando sacó el once que la prensa quería y que, aunque es muy aventurado decirlo a priori, no parecía al menos el que él deseaba.

Sin embargo, y analizándolo con frialdad y no como solemos hacer tanto prensa como aficionados, es decir, a posteriori y a la luz del resultado, hay pocas pegas que se le puedan poner a sus alineaciones. En mi modesta opinión, Benítez sacó los mejores once iniciales posibles –habida cuenta la plaga de lesiones y sanciones sufridas- y se llegó a desplegar, en instantes puntuales eso sí, buen juego en algunos partidos. 

Es más, honestamente pienso que Rafa Benítez no es culpable en absoluto del hecho que jugadores como Cristiano Ronaldo, Benzema o Bale fallasen más que las escopetas de una feria en partidos como el del Sporting de Gijón, Málaga, PSG o Atlético de Madrid, además de una serie de arbitrajes escandalosos en contra. 


Como que de la actitud miserable, apática e indolente del equipo contra el Sevilla, Barça o Villarreal o de los errores infantiles de la defensa el pasado domingo contra el Valencia en Mestalla o contra el Rayo o el Granada en Madrid, que nos costaron goles, en algunos casos decisivos, tampoco.


Ahora bien, el fiasco vivido especialmente en el Clásico, aunque ya apuntada en el partido contra el Sevilla en Nervión, supuso el punto de inflexión para Benítez en su relación con la plantilla. 

Pero también, y de forma muy especial, en su relación con la Presidencia, contra la que, curiosamente, se volvió la grada (y no contra el entrenador) con pañuelos y una “ostentórea” pitada tanto al final del Madrid-Barça como durante el partido contra el Rayo Vallecano.

Quizás por ese motivo, y acuciado por la presión de grada, jugadores y prensa, Florentino Pérez –quien no tuvo empacho en defender a Benítez públicamente hace menos de un mes– optó por entregarles la cabeza de Benítez, de la misma forma que Salomé entregó a Herodes la cabeza de Juan el Bautista.

El problema para Pérez es que ya no le quedan más balas en la recámara y, con la marcha de Benítez y la llegada de Zidane, se le acaban los parapetos. 

La gente, a pesar de que muchos no comulgaban con el entrenador madrileño, ha visto por fin, que tres años después de la marcha de José Mourinho (al que culpaban de todos los males), el problema a lo mejor no estaba sólo en el banquillo sino en el vestuario , cada vez más acomodado y caprichoso. Y lo que es peor, consentido. Y el culpable de esa actitud tiene nombre y apellidos y se llama Florentino Pérez, por darle el mando en plaza y el destino del club a los jugadores.

Un perfil indeseado para la plantilla


El perfil de Benítez, un “enfermo” del fútbol, gran estratega, meticuloso y escrupuloso hasta el extremo con todo lo que rodea al equipo, evidentemente era un perfil no deseado para la plantilla, más acostumbrado al “dejar hacer, dejar pasar” de Carletto el Pacificador. 

Quizás por eso, pocos o muy pocos de esa plantilla, malacostumbrada desde arriba y desde abajo y soportada por las gradas, cada vez más repleta de fans de tal o cual jugador en vez de simpatizantes de un escudo y de una camiseta, podían ver a Benítez. 

En este sentido, Radio Marca –con las reservas que esta fuente debería suponer para cualquier madridista de bien– publicó unas declaraciones de Antonio González, ayudante del propio Benítez y que, de ser verdad, deberían suponer un verdadero tsunami en ese vestuario y la salida, más pronto que tarde, de unos cuantos.  

“Los jugadores no hacían caso al entrenador, pero no de ahora sino desde la primera jornada de Liga cuando empatamos 0-0 frente al Sporting. Mientras Rafa hablaba y daba indicaciones en el vestuario, algunos jugadores miraban hacia abajo, se tocaban con el codo y se reían…algo que JAMÁS había visto”.

Unas frases tan indignantes como demoledoras, que representan la verdadera catadura no ya profesional (impropia de una institución que es casi de por sí una multinacional) sino personal de un hatajo de niñatos consentidos y malcriados por la Presidencia y por un entrenador como Ancelotti, al que los propios jugadores no dudaron en poner por las nubes como ejemplo de gestión de vestuarios.

Una sentencia casi al nivel del esperpéntico y repugnante ultimátum a la Presidencia lanzado por medio de sus capitanes al club, con aquel ya histórico “Presi, en junio o él o nosotros” y al que, sorprendentemente claudicó Florentino Pérez, en lo que supuso el principio del fin. Con ellos y no con Kevin Roldán, empezó todo realmente…

Y es que Carletto, al que ahora se vende como un entrañable y simpático entrenador al que el Real Madrid trajo con el fin de aplacar las iras de un equipo en llamas, es mucho más –y no siempre mejor– que lo que ahora nos cuentan, en una visión ciertamente distorsionada de la historia.

De hecho, muchos de sus ahora máximos defensores en los medios como Manolo Lama, Paco García Caridad y demás “hermanos mártires”, olvidan que en su primer año le tacharon de “loco”, “descerebrado” o “pirómano” (cito textualmente), tan sólo por tener la osadía de mantener en el banquillo a su topo particular, Iker Casillas, y apostaron firmemente por su defenestración al acabar la temporada 2013/2014.

Recordemos que a Ancelotti se le trajo, entre otros motivos, para traer paz y sosiego a un vestuario que se había enfrentado con su predecesor en el cargo. El delito de lesa patria, ser acusado por la plantilla, entre otros “graves” motivos, de mandar al banquillo a una leyenda (en declive) como Casillas, de mandar a la grada a Pepe por una infame temporada (especialmente tras aquel desgraciado partido de Dortmund) y de hacer correr a Cristiano y exigirle que bajase a defender un córner durante un encuentro.

Sin embargo, la gente ahora parece olvidar que esa plantilla, especialmente la defensa y el portero, han venido siendo los mismos que, desgraciadamente, han estado presentes en todos y cada uno de los ridículos más sonados y bochornosos protagonizados por el Real Madrid en los últimos 10-12 años. 

Sin ánimo de ser exhaustivos, que diría César Vidal, gente como Ramos, Marcelo, Casillas o Pepe e incluso Cristiano Ronaldo (aunque éste no en todos) salieron las fotos de aquellos deplorables 2-6 contra el Barça en el Bernabéu, el 5-0 en el Nou Camp, el Alcorconazo, las eliminaciones en octavos contra Roma, Arsenal u Olympique de Lyon. O más recientemente,  el 4-0 contra el Atleti, el 3-4 contra el Schalke 04, el 4-1 contra el Borussia Dortmund, las semifinales contra la Juventus y el 0-4, de nuevo ante el Barça en el Bernabéu.

Los mismos jugadores prácticamente y, al menos, cinco entrenadores distintos (Juande Ramos, Pellegrini, José Mourinho, Carlo Ancelotti y Rafael Benítez). Sin embargo, con todos ellos se han perdido Ligas, arrojadas por el sumidero por una lamentable actitud, por un equipo sin hambre, sin ambición y al que, tristemente, lo peor que le pudo haber pasado fueron los triunfos de 2014.

Parece un contrasentido pero aquella ansiada Décima, unida a la Copa del Rey, la Supercopa de Europa (un título menor, equiparable a un torneo veraniego) y sobre todo al Mundialito de Clubes, terminó de hundir a esta plantilla en la autocomplacencia. En creerse los mejores, en pensar que ya no tenían necesidad de más y que habían tocado el cielo. 

Aquella chulería, esa prepotencia tuvo su plasmación más lamentable en aquella infame imagen de Cristiano Ronaldo sacudiéndose la escarapela de Campeón del Mundo mientras se retiraba a los vestuarios, tras su expulsión en Los Cármenes. El fiel reflejo de la inmundicia moral y la falsa superioridad que había terminado de infectar ese vestuario.


Los verdaderos culpables


Para acabar con la tiranía del vestuario, especialmente reforzado por el hecho de que la indignidad de echarse en brazos de los jugadores, lejos de ser una solución había acabado siendo un problema (la ausencia de títulos lo demostró una vez más), la salida de Ancelotti se antojaba imprescindible, casi tanto como la llegada de aire fresco.

En este sentido he de reconocer que Florentino Pérez me ha engañado vilmente y como a un chino cantonés. La llegada de Benítez, entrenador conocido por su carácter, hizo albergar las esperanzas de que volvería la Meritocracia al club y, aunque no estaba en mis preferencias, lo cierto es que tras la pretemporada y viendo el aspecto del equipo, me empezó a enganchar.

Pero desgraciadamente las actuaciones de Pérez en paralelo al inicio de la pretemporada, me defraudaron profundamente. En primer lugar, por la bochornosa salida de Casillas, no tanto por el hecho de su marcha, que aplaudí y celebré casi tanto o más que un título sino por la famosa rueda de prensa en soledad del portero y la consiguiente despedida, impulsada artificialmente por el propio club a pesar del infame comportamiento de Casillas para con el club y con el propio Pérez.

Pero lo más grave y deleznable fue la rendición del club, con armas y bagajes, del club ante el órdago de Ramos, que chantajeó de forma miserable al Real Madrid forzando una renovación tan injusta como inexplicable. 

Aprovechando el río revuelto existente por la salida de Casillas y sobre todo, la cobardía de Pérez (incapaz de afrontar la salida el mismo año de sus dos capitanes ante el “qué dirán”), Ramos  forzó una renovación millonaria abracadabrante, especialmente si vemos el rendimiento del camero estas dos temporadas, sobre todo esta última.

Ese mensaje, absolutamente pernicioso, lejos de reforzar al entrenador supuso que la plantilla y, en especial sus pesos más pesados, se vieran revestidos de una autoridad y una superioridad incluso mayor que al propio entrenador, al que decidieron hacer una cama colosal que no ha parado hasta su destitución.

Zidane, ante el reto de su vida


Ahora Zidane, del que no discuto su calidad como entrenador –por más que la prensa ahora ya hable de él como el hombre que empató con La Roda– tiene ante sí un reto más importante incluso que el que afrontó cuando fichó por el Real Madrid como jugador en verano de 2001.

Su inexperiencia como entrenador en la élite y, sobre todo, el hecho de tener ante sí a una de las plantillas con más poder de la historia reciente del club, que hace y deshace a su antojo con el beneplácito de la Presidencia, puede ser su tumba en su primera experiencia en la Liga española.

Esta plantilla, encabezada por la caterva de sus capitanes, ha convertido al banquillo del Real Madrid en una máquina de picar carne y en un avispero en el que, como he dicho en alguna ocasión, ni el mismo Dios hecho hombre, querría sentarse. 

Por tanto, el trabajo que tiene por delante el astro francés es elefantiásico ya que reconvertir a tanta estrella en “simples” futbolistas no va a ser tarea fácil. Y es que, lejos de pensar como muchos, que Zidane tiene mucho que ganar y nada que perder, pienso que es justo al contrario. 

De esta formaí, si el Real Madrid gana, se hablará de autogestión o se dirá como siempre que es porque tiene una gran plantilla y su trabajo como técnico quedará opacada por la opinión pública. Vamos, que hasta el conserje de mi casa haría campeón a esta conjunto de estrellas mundiales, como ya se dijo cuando Mourinho logró aquella histórica Liga de los Récords.

Pero si las cosas no salen bien, su carrera quedará manchada por un despido, no sé yo si procedente o improcedente, y las puertas del club seguramente se le cerrarán para siempre, precisamente por su incapacidad de hacerse con ese equipo y por no lograr los objetivos de triunfos, marcados en rojo al inicio de este año. 

Como conclusión sólo añadiré que para que esta medida, la destitución de Benítez, tenga un mínimo efecto beneficioso en el club, deberá venir acompañada de la salida más pronto que tarde de media docena de elementos peligrosos en ese vestuario. 

Si no, todo quedará reducido a una mera medida cosmética cuyo único fin será la salida definitiva de Florentino Pérez de la presidencia, tal y como ya le pasó en 2006 y por el mismo motivo. Malcriar y tolerar a los jugadores. 

Así pues, por el bien del Madridismo y de la institución, esperemos que la historia no se repita y ojalá Zidane sea capaz de revertir este marasmo y devolver al club donde debe estar. En la cabeza de Europa y del Mundo, tanto a nivel de títulos como de dinero.

Otro paso atrás por la Liga


El Real Madrid jugó su 18º partido de Liga frente al Valencia en Mestalla, el Real Madrid se veía con la oportunidad de recortar a puntos al Barça tras su empate frente al Espanyol y sacarle la diferencia de 2 puntos al Atlético en caso de ganar. Pero esto no fue así, ya que el partido terminó con el 2-2 reflejado en el marcador de Mestalla, el partido empezó con el Real Madrid dominando con una gran actitud dentro del terreno de juego, algo un poco sorprendente en los últimos partidos, ya que el Real Madrid salía en los partidos sin actitud como en el caso de Rayo Vallecano y Villarreal. El Real Madrid 'bajo la guardia' y dejó de ser tan dominado, pero sí era ligero dominador al Valencia.

En equipo el Real Madrid estaba jugando bien, sobretodo en el centro del campo, con Kovacic haciendo un gran partido.


El Real Madrid, defendiendo era un equipo, líneas juntas y jugadores con diferentes tareas que se reflejaba en las distintas alturas del campo en el que se movían.

Pero no iba a ser ni Benitez, ni el planteamiento, ni Florentino, ni Chendo... iban a ser los constantes errores individuales, especialmente de los centrales: Pepe, y ¿quién sino? Ramos, fallo de actitud, concentración o lo que sea, pero sus errores eran innegables. 


Aquí el 2-2, Alcacer sin marca (Pepe) en el aérea, el jugador del Valencia centra a Joao Cancelo (justo el que está al lado de Ramos) , Joao Cancelo más bajo que Ramos cabecea para Alcacer sin marca para hacer el 2-2.

La defensa en el partido dio 'vida' al Valencia, en el que los atacantes del Valencia jugaban con muchos espacios, y los pases en vertical eran abundantes, dado a la separación entre los 4 jugadores de la línea defensiva.

lunes, 4 de enero de 2016

Así juega Zidane


Escribo este artículo minutos después de que Florentino Pérez, haya comparecido públicamente para anunciar la destitución de Rafa Benítez y el ascenso al primer equipo de Zinedine Zidane, después de haber entrenado al Castilla durante año y medio. Independientemente de lo acertado o equivocado de la decisión de la Junta Directiva presidida por Florentino Pérez, y del preocupante mensaje que se emite de que el poder lo tienen los jugadores y son ellos quienes deciden, si quieren o no a un entrenador, voy a analizar la trayectoria y esquemas que ha ofrecido Zidane en su estancia en el Castilla y que probablemente veamos a partir de ahora en el primer equipo.

Durante estos 18 meses el filial se ha caracterizado por su irregularidad, pero también por crear en esta segunda temporada un equipo absolutamente nuevo en el que sólo se mantienen 8 jugadores con respecto al pasado año como son el tercer portero Alfonso Herrero, Lucas Torró, José León, Marcos Llorente, Javi Muñoz, Enzo Zidane, Álvaro Jiménez y Borja Mayoral, y estos 4 últimos fueron ascendidos al filial a mitad de la temporada pasada, incluyendo el fichaje de Odegaard en enero de 2015, los 15 jugadores restantes son nuevos, entre jugadores ascendidos del desaparecido Real Madrid C y algunos del Juvenil A, que hasta ahora ha dirigido brillantemente Ramis, quien ahora parece que se va a hacer cargo del filial, con el objetivo de conseguir el retorno a la Liga Adelante. Por tanto, si algo ha demostrado hasta ahora Zidane es una gran visión para captar talentos de futuro, como también recordamos en el primer equipo cuando recomendó el fichaje de Varane.

La temporada del Castilla el año pasado fue una montaña rusa, en la que empezó horrorosamente mal perdiendo 7 partidos de 8 y llegando a ser colista de su grupo en Segunda B, pero Zidane consiguió remontar la situación y el Castilla cogió una racha espectacular que le llevó a colocarse líder de la categoría en febrero, sin embargo, a partir de ese momento el filial volvió a entrar en barrena, ganando muy pocos partidos y empatando muchos y el equipo acabó sexto a 2 puntos de los puestos de promoción, este año el Castilla lleva toda la temporada en puestos de ascenso, empezó líder pero rápidamente perdió el liderato a favor del Barakaldo, y desde entonces está haciendo la goma con el equipo vasco, pues aunque el líder ha pinchado varias veces, el filial no ha conseguido superarle porque ha empatado muchos partidos.

Zidane ha variado numerosas veces de esquema táctico en sus partidos con el Castilla, incluso ha cambiado de sistema en mitad del partido según las circunstancias de cada encuentro, no obstante los sistemas más utilizados por el astro francés son el 4-4-2 y el 4-2-3-1, en la portería Zizou suele apostar por porteros altos con grandes reflejos como fueron Rubén Yáñez el año pasado y Carlos Abad en esta temporada (el suplente Crannix también cumple ese perfil aunque apenas se le ha visto jugar), también suele poner laterales con mucha más vocación defensiva que ofensiva, caso de Guille Varela o Noblejas la temporada pasada o Dani Fernández, Fran Rodríguez y Álvaro Tejero en este año, también los centrales suelen ser altos, con poderío aéreo y buena colocación, como Diego Llorente o Derik Osede el año pasado o José León y Lienhart este año, incluso a veces ha optado por retrasar como central a Marcos Llorente.

De mediocampo hacia adelante, Zidane siempre ha optado por un mediocentro defensivo que ha sido casi siempre Marcos Llorente, aunque también ha jugado en esa posición Lucas Torró y también suele poner un todocampista, es decir, un centrocampista box to box que se mueve por todas las áreas del campo y que ayuda en las labores defensivas pero también sube al ataque y tiene buen disparo de cara a gol, en esa posición Zidane elegía el año pasado a Sergio Aguza y a mitad de temporada ascendió al primer equipo a su hijo Enzo Zidane y a Javi Muñoz, quienes fueron las revelaciones del año pasado y que este año han seguido en la plantilla, por lo que ellos 2 y Marcos Llorente forman el trío de capitanes del Castilla durante esta temporada.

En la parte de arriba Zizou alterna los extremos clásicos como Álvaro Jiménez o Christian Cedrés o Lazo con interiores, que realmente son mediocentros o mediapuntas reconvertidos como Odegaard o el propio Enzo Zidane, cuando pone extremos puros sitúa a uno de ellos como mediapunta y juega con un único delantero mientras que si apuesta por poner en las bandas a interiores reconvertidos suele apostar por jugar con 2 delanteros en un 4-4-2 clásico, como delanteros Zidane el año pasado apostó gran parte de la temporada por Raúl de Tomás, pero cuando al hoy delantero del Córdoba se le nubló la vista (su último gol con el Castilla data del mes de enero), Zizou decidió apostar por subir al filial a Borja Mayoral y a Juanjo Nárvaez, que este año son jugadores del Castilla, junto con la gran revelación de este año que es el delantero hispano-dominicano Mariano, pichichi del Castilla y del grupo II de la Segunda División B con 12 goles.

En definitiva el Castilla de Zidane se ha caracterizado por su juego ofensivo, aunque ello no por ello el equipo se rompía, porque siempre alineaba en el mediocampo a 2 mediocentros más defensivos que ofensivos para garantizar el equilibro del equipo, también ha demostrado Zizou que suele acertar de pleno con los cambios lo que le ha permitido revolucionar y muchas veces remontar partidos que parecían perdidos y hay que destacar que no le ha temblado el pulso a la hora de sentar a los teóricos titularísimos del filial, los grandes problemas que ha tenido su filial han sido las desconexiones que el Castilla ha experimentado durante algunas fases de los partidos, así como el desastre defensivo defendiendo jugadas a balón parado, que ayer sin ir más lejos le costaron 2 goles al filial. 

Ojalá el astro francés consiga solucionar esos problemas y siga manteniendo los buenos síntomas que ha tenido con el Castilla, sentando a los titulares cuando se lo merecían, veremos si en el primer equipo tiene el arrojo y el apoyo necesario para hacer lo mismo, pues de una manera o de otra Zidane tiene ahora la oportunidad de su vida, ya que los jugadores han quedados tan señalados después de cargarse a Benítez, que el fracaso de Zizou sería entendido por la espantosa inercia que lleva la plantilla esta temporada mientras que la consecución de algún título le daría la autoridad necesaria para comandar un proyecto, con la limpia de estrellas que tanta falta hace.

Más allá de la opinión...


¡¡Florentino dimisión y mi polla es la mejor!! Así se podría resumir el criterio madridista; objetividad y dejar a un lado los medios (en redes sociales y prensa oficial) pasaron a mejor vida, vanagloriándonos de ello.

Intentaré explicarme, aunque en el reino de los ciegos… el tuerto es el rey.

Juega el Madrid: 

A ver si perdemos y echan al gordo e inepto del entrenador.

No nos pitan un claro penalti:

¡Qué llorones aquellos que se quejan del árbitro!.

Declaraciones del capitán:

Yo ya no le escucho, no tiene ni una neurona.

¿No os recuerda nada de esto, al comportamiento de un capitán defenestrado por su falta de apoyo e implicación con el equipo? ¡¡Eureka!! Esa es la herencia que ha dejado, y no solo en el vestuario, también en la grada.

Da igual que perdamos puntos, partidos o se pisoteé el escudo si eso supone que echen al entrenador que no nos gusta (¡qué casualidad que sea el que critica la prensa...! Hay cosas que no cambiarán nunca).

¿Llorar? ¿En serio? ¿Tanto se quiere quedar por encima del resto que un claro penalti no puede ser reclamado? Poneros en fila que os doy la misma patada que a Bale, a ver quién es el machote que no llora. Y más aún, cuando después de la patada se os dice que vuestra pareja es infiel (doble golpe, como el que se sintió en Mestalla cuando aún con el galés en el suelo, se pitó el penalti al Valencia).

Sí, todos conocemos a Canelita, pero lamento comunicaros que ayer tenía razón. Podéis lanzarme todos los puñales que queráis, es de primero de fútbol, que con 10 en el campo, la intensidad no es la misma, las contras son más fáciles para el equipo contrario, y el partido tiene más probabilidades de ser un  correcalles. Eso no tiene nada que ver con declaraciones anteriores, ni falta de intensidad en otros partidos. Hablo, única y exclusivamente de las declaraciones —la mayoría manipuladas, dejando palabras que cambian el sentido de la frase, en el tintero— de Canelita.

Si en Julio nos dicen que vamos a empatar en Mestalla, con 10 sobre el campo, con penalti en contra y uno no pitado treinta segundos antes, las opiniones no serían las del domingo. Pero el criterio se perdió en un punto entre los seis goles al Espanyol, las críticas de la prensa —esa que nadie lee, por supuesto—, y unas tácticas controvertidas del míster, no entendidas por nuestras expectativas hechas bajo el sol del verano, con el equipo.

Nos quejamos de falta de intensidad, de amor propio, pero queremos ambas como nos parece bien a cada uno… y este cada uno, implica una intensidad y amor propio con infinitas posibilidades; que Isco hace una entrada fea, ante la desesperación de una derrota contra el equipo del país pequeñito, se ovaciona por los mismos que frente al Valencia aniquilaron a Mateo. ¿Explicación? No es lo mismo, por resultado, por rival, por estadio… Bla, bla, bla. La intensidad y amor propio sale a borbotones en ocasiones, sin control. Creedme cuando os digo, que si soy yo la que está en el campo… hubiera hecho muchas más faltas como la del croata. La desesperación que despierta a veces el amor propio, no siempre puede controlarse, como reclaman muchos calmados y apacibles aficionados blancos.

Tuvimos de nuevo, lagunas, faltas de intensidad y, para no salir de la rutina, en esas lagunas y faltas de intensidad, nos metieron dos goles que no les hubieran metido a rivales directos; no olvidemos que los penaltis no se pitan a todos, y qué decir de las expulsiones que te obligan a defender con diez. ¿Qué nuestra defensa hace aguas con once igual que con diez? Sin duda, pero una cosa no quita la otra.

¿Qué muchos madridistas reiteran que no podemos poner nuestra mirada en Barça o Atlético y solo debemos mirar a nuestro equipo? Pues les diré, que aún sin quitarles razón: señalar nuestros defectos, no eliminan ni disminuyen los de los demás.

¿Que la dimisión de FP arreglará todos nuestros males? Pues decidme el número de la lotería, con tantos que saben que ocurrirá cuando se toma una decisión u otra (abstenerse votantes de Podemos, por favor).

Sé que no vende defender de manera incondicional, y que mucho menos se sabe hacer sin señalar con el dedo. Que tener un criterio propio y no de veleta, no debe ser tan divertido como creo (igual la aburrida soy yo…); pero me da igual. No quiero barcos, ni carretas, ni aplausos; solo una afición que defienda un escudo, que olvide quién lo vista y solo recuerde qué significa. 

Capitanes de un barco a la deriva


Definición de defensa:Del latín defensa,la noción de defensa está asociada al verbo defender.Esta acción,por su parte,refiere a cuidar,resguardar o conservar algo.La defensa,por lo tanto,es aquello que brinda protección de alguna forma o el resultado de defenderse.

Justo después de buscar y encontrar en el diccionario el significado de la palabra DEFENSA, tomo mi tiempo para analizar letra por letra, palabra por palabra, oración por oración y lamentablemente para el grupo de jugadores que conforman nuestra defensa, puedo decir que desde hace muchos años (entre el 1997 y el 2002) en los cuales pasaron por las filas del Club, jugadores como Panucci, Roberto Carlos, Iván Campo, Helguera, Sanchís, Hierro, Helguera y Salgado, hemos jugado sin hombres capaces de mantener al menos un orden táctico y técnico en dicha demarcación del terreno de juego.

Los CONOcidos Ramos, Pepe y Marcelo titulares indiscutibles de la saga madridista en estos últimos 7 años, se han encargado de evitar que nos defendamos de manera decente, repiten una y otra vez los mismos errores, penales innecesarios y evitables, fallos infantiles, descontrol en las marcas en cualquier jugada de balón aéreo, falta de concentración con el balón en los pies, carencia de ideas al momento de salir jugando de atrás, confusión en las pantallas que terminan aumentando el marcador del equipo contrario y un sin fin de errores injustificables para quienes tienen conviviendo, entrenando y jugando al menos 3 partidos por semana desde tiempos remotos.

 

Ayer en Mestalla pudimos ver por vez número 10000 de lo que son capaces nuestros capitanes, si justamente los mismos que llevan más tiempo la camiseta merengue y que en el pasado verano fueron renovados por el Presidente del Club merengue Florentino Pérez.

Describiré las acciones más "relevantes" de nuestra zaga en el partido de ayer:

Marcelo y Sergio Ramos ven pasar un centro de De Paul por encima de sus cabezas sin hacer el mínimo intento de despeje, solo acompañaban el balón con la mirada, entre ambos defensores se planta y remata Cancelo del Valencia de cabeza, corría el minuto 30, el balón pega en la parte posterior del poste y sale.


Minuto 39 córner a favor del Valencia Sergio Ramos y Pepe se marcan a ellos mismos, el balón queda en el área y por lentitud a la hora de rematar del delantero che dentro del área pequeña nos salvamos in extremis. 


Minuto 45 Pepe comete el penal más tonto jamás, aún no puedo creerlo, hace todo mal, Andre Gómez le supera en velocidad y cuando no había peligro porque Keylor achicaba, tumba al jugador del Valencia el cual convierte en Gol de Dani Parejo, para irnos al descanso con 1/1 en el marcador.


Minuto 83 después de irnos arriba con 10 jugadores en el campo con el golazo de Bale, una vez más Marcelo, Ramos y Pepe, si, los mismos defensores de los últimos 7 años y 1 Liga, se quedan clavados en el suelo y ven como con dos cabezazos dentro del área el Valencia empata el partido con extrema facilidad, mismos protagonistas, mismos errores de siempre.


Seamos sinceros, todos pensamos que con la marcha de Iker Casillas la defensa mejoraría y si, ahora no llegan 6 veces y nos marcan 6 goles, hoy en día con Keylor Navas bajo el arco llegan 6 veces y gracias al portero Tico solo marcan 2 de ellas gracias a los despistes excesivos de los encargados de llevar el brazalete del Real Madrid en el brazo.

Esta temporada el primer capitán del equipo en el campo, Sergio Ramos, el cual es considerado para muchos, o muchísimos diría yo,  "el mejor defensa del mundo", tenemos el bagaje de 6 partidos ganados, 1 empate y 0 derrotas. Con Ramos en el campo el récord es de 4 victorias, 3 empates y 3 derrotas.  Cada vez que Ramos a vuelto a pisar el césped en esta temporada se pierde (3 veces) o se empata (1 vez).

Ramos lleva 10 años en el Madrid ha ganado solo 3 Ligas (1 de ellas como central).

Marcelo 9 años, 3 Ligas.

Pepe 8 años, 2 Ligas.

(Dato vía @MaketoLari) 

Ya el año pasado perdimos todas las competiciones por errores del mismo protagonista, en Súper Copa española contra el Atleti Ramos comete penal, se auto expulsa y perdemos.

En Copa sus salidas con balón controlado a lo "Beckembauer" nos costaron la eliminación de Copa ante el mismo Atleti.

En Liga fallos en los marcajes de Mathieu primero y luego de Suárez, nos quitan la posibilidad de salir con la victoria del Camp Nou.

Y en Champions un "descuido" en un balón echado a la olla por parte de la Juventus sale tarde y habilita a Pogba que sirve en bandeja de plata a Morata para que nos sacara de la Final de Berlin. 

En fin misma situación, distinta temporada, los números y los hechos hablan por sí solos, este artículo no es de opinión, es lamentablemente de hechos y realidades.

"El que tenga ojos que vea", reza un popular dicho.

Sería más que un milagro que levantásemos algún trofeo mientras los caciques del vestuario sean los encargados de "defender" nuestro equipo, por la simple razón de que NO TENEMOS DEFENSA.

A pesar de todo... Hala Madrid y nada más!!!

El Madrid hipoteca la ACB



Segunda derrota consecutiva del Madrid en la ACB,esta vez en la pista del Laboral Kutxa por 86-80.De nuevo malas sensaciones las que transmite el equipo de Laso,que vuelve a caer en un bache de juego y resultados,repitiendo los mismos errores que lo llevan lastrando desde que empezó la temporada.Se complica la primera posición en la fase regular de la Liga,y se sigue sin dar la talla como visitantes,ante rivales de entidad.El inicio del partido por parte del equipo blanco,ya hacía presagiar lo peor.Hasta ocho pérdidas de balón en el primer cuarto.Chacho Rodríguez incapaz de controlar el partido,anotando,pero sin saber guiar al equipo.Solo el poco acierto de los locales desde el triple,les impidió marcharse con mayor ventaja,tras los primeros diez minutos de partido.Final del cuarto,23-15.


Movió Laso el banquillo, y funcionó. Con Carroll muy acertado de cara al aro, y con Maciulis y Ndour subiendo la intensidad en defensa, el Madrid consiguió un parcial de 4-12, que empató el partido a 29. Esa mayor actividad defensiva, provocó que el equipo entrara muy pronto en bonus, sobre todo porque Laboral Kutxa, supo encontrar muy bien a Bourousis cerca del aro, y el griego ya empezó a anticipar, lo que luego sería su partidazo. Con un Nocioni renacido, y a pesar de nada menos, que 13 balones perdidos en la primera parte, el Madrid se fue con ventaja al descanso, 36-40.



Dormidos salieron los jugadores blancos en la segunda parte. Incapaces, otra vez, de controlar su rebote defensivo, e impotentes para frenar, mínimamente, a un Bourousis que hacía lo que le daba la gana en ambas zonas. Por si fuera poco, Tillie se unió a la fiesta, aprovechando el día de descanso que se tomaron los hombres interiores del Madrid. Final, 62-59, todo por decidir antes del último cuarto, más por lo ajustado del marcador, que por cómo estaban jugaban los dos equipos.


Dando por imposible, tanto por jugadores, como por Laso, el poder defender y poner algo de oposición a un Bourousis, que por momentos pareció una mezcla de Olajowun, Wilt Chamberlain y Shaquille O’Neal, el partido se convirtió en un toma y daca, donde las diferencias nunca superaban los cuatro puntos a favor de unos u otros. Dos triples consecutivos de Chacho y Nocioni, ponían al Madrid por delante, 66-70. Nuevo arreón local, y 81-78. En este cara o cruz, el rebote ofensivo de los locales, alguna discutible decisión arbitral, y la mala gestión en ataque de los madridistas, condenó al equipo a una nueva derrota, más ajustada en la resultado final, 86-80, que en el juego visto sobre la cancha.

Parecía que el equipo había recuperado su juego, tras la victoria en la pista del Bayern. Se volvió a defender, el juego interior compensaba la falta de acierto exterior, y el motor blanco empezaba a carburar. Pues tras la derrota en el Palacio contra el Barça, se ha vuelto a las andadas. Mal asunto, porque los rivales en la ACB se distancian, y en Euroliga, con semejante grupo, conseguir victorias, jugando así, será casi un milagro. Toca ponerse a trabajar, pero todos, desde el entrenador, al último jugador. Basta de escusas.


FICHA TÉCNICA



MI PARTIDO 


EL JUGÓN

SERGIO RODRÍGUEZ. Con la baja de Llull, está teniendo que jugar más minutos y acaparando más protagonismo en ataque. 20 puntos, 8 asistencias y 24 de valoración. No obstante, durante algunos minutos fue incapaz de controlar el tempo del partido, y se mostró demasiado acelerado.



2+1

+ BOUROUSIS, quien le ha visto, y quien le ve. Imparable, decisivo, dominante, sobrado……….y demás adjetivos positivos que se quieran, para calificar el extraordinario partido del griego. MVP de la jornada con 37 de valoración. Ni uno solo de los pívots que Laso emparejó con él, fue capaz de hacerle ni cosquillas. 

+ 110 de valoración de Laboral Kutxa, por 70 del Real Madrid. El marcador final no refleja la superioridad de los de Perasovic. No tiene una plantilla tan extensa y da tanta calidad, como Valencia, Barça, o el mismo Madrid, pero los vitorianos supieron maximizar sus virtudes y aprovechar las ya tradicionales lagunas de los de Laso.

+ Enlazado con lo anterior, y por buscar algo positivo, quedémonos con que se tuvieron opciones de victoria, a pesar del mar partido del Madrid.


3 SEGUNDOS EN ZONA

+Laso no le está haciendo ningún favor a Felipe Reyes. Se empecina el entrenador, en mantener en pista al capitán, a pesar de que, como ayer, este haciendo un mal partido. Su rol debe ser el de sexto hombre, que marque la diferencia saliendo desde el banquillo. Reconozcamos también, que su posible relevo, Thompkins, ni está rindiendo con regularidad, ni Laso está sabiendo acoplarlo. 

+ 15 rebotes ofensivos concedidos, 16 pérdidas. Algunos de esos rebotes regalados, en el momento más caliente del partido, y 13 pérdidas de balón, en la primera parte, con 8 en el primer cuarto. Un desastre.

+ Otra pista “caliente” donde se falla. Ni en Málaga, Moscú, Estambul, Belgrado, Vitoria… este Madrid no está dando la talla en las salidas comprometidas. 


TIROS LIBRES 

+ Expediente Willy. Laso aplicando de nuevo su doble vara de medir. Cuentan que lo tiene castigado, por sus minutos contra el Barça, en los que no defendió. Ayer Bourousis haciendo un destrozo en la zona, y nuestro cinco de más estatura y kilos, ni un solo segundo en la pista.

+ Exageraciones con K.C. RIVERS. Siendo un correcto jugador, a mantener en la plantilla siempre y cuando no ocupe plaza de americano, vuelvo a decir que se exagera al valorar su rendimiento. Muy mal partido ayer, como tantos hizo la temporada pasada, de la que solo interesa recordar su buena actuación en la Final Four.

+ Se complica la ACB. Puede parecer exagerado quedando tanto por delante, pero Valencia y Barça se escapan, y aún debemos rendir visita a los valencianos, y al Unicaja. Sinceramente, sin el primer puesto en la fase regular, no veo a este Madrid ganando la Liga. 


SOBRE LA BOCINA  

Hamilton y Dubljevic (Valencia), Todorovic, Davis y Augustine (Khimki), Vesely (Fenerbahce), Zirbes (Estrella Roja), ahora Bourousis… los pívots rivales siguen teniendo un chollo en la defensa interior que hace el Madrid, siempre es Navidad en la zona blanca, no paran de regalar.