sábado, 23 de abril de 2016

No "bicho", no "party"


Lo sucedido en el encuentro entre el Rayo Vallecano y el Real Madrid tiene dos conclusiones que explican el resultado final.La primera es que el conjunto de Vallecas sigue sin aprender de los errores que comete semana tras semana y que tantos puntos le ha hecho perder esta campaña.Y la segunda es que el Madrid sin Cristiano pierde mucho.Sin el astro portugués el conjunto blanco pierde un líder,pierde pegada y esto puede conllevar perder títulos.

Se esperaba un partido sin mucha historia, uno de esos partidos en los que esperas sentenciar el encuentro cuanto antes para poder poner la vista en lo que se te viene encima el próximo martes. Y esa sensación de control de la situación se mantuvo en los primeros instantes, algo parecido a lo que sucedió en Wolfsburgo, pero como ya sucedió en Alemania todo se torció de manera inexplicable y una gran jugada de Bebé provocó que volvieran los fantasmas de muchos partidos que hemos visto de este Madrid a lo largo de la temporada. Muy lejos de mejorar, el Madrid no supo reaccionar y vio como en apenas un cuarto de hora el Rayo ya gobernaba el marcador(2-0).

Los blancos continuaron perdidos durante los siguientes veinte minutos, sin dominar la pelota debido al centro del campo que presentaba hoy el equipo de Zidane con Isco, Kroos y Mateo Kovacic que llevaba mucho tiempo sin tener minutos, y con una defensa muy débil que andaba muy insegura desde el minuto cero. Aún así, diez minutos antes del descanso la fe de Bale resucitaba al Madrid de cara a poder remontar en la segunda mitad.

En la segunda parte el equipo cambió el chip y volvimos a ver al conjunto de Zidane que habíamos visto tres días antes contra el Villarreal. Cuatro minutos le bastaron a Lucas Vázquez para rematar a la escuadra un gran centro, una vez más, de Danilo. Parecía cuestión de tiempo que llegara el tercero pero el Rayo supo llevar el partido a su terreno y después de un buen cuarto de hora de los de Concha Espina , la cosa se enfrió debido a las continuas pérdidas de tiempo de los de Paco Jémez .

Así que tuvimos que esperar, como no, a uno de esos regalitos que te hace el Rayo cada fin de semana, un error de entrega en la salida lo aprovechó Gareth Bale para anotar su segundo gol y el de la victoria que mantiene a su equipo en esa lucha de fe por la Liga.
Queda claro que necesitamos a Cristiano el próximo martes si queremos dar un paso importante en la eliminatoria porque Bale, que está haciendo una gran temporada , sigue a años luz del nivel del portugués a pesar de lo sucedido en este último encuentro. También hay que evitar los despistes en defensa que te pueden llevar a una situación como la vivida ante el Wolfsburgo.

Porque en los momentos importantes es cuando más seguros tienen que estar, han sido capaces de llegar hasta donde están y no puede haber dudas. Con las ideas claras y con el Bicho en el campo seremos imparables.

Declaraciones POST Rayo Vallecano 2 - 3 Real Madrid


Declaraciones posteriores tras el Rayo Vallecano 2-3 Real Madrid,disputado en el estadio de Vallecas, correspondiente al partido de la jornada 35 de la Liga BBVA. Los goleadores del encuentro por parte del Real Madrid fueron: Gareth Bale (2) y Lucas Vázquez.

Rueda de prensa de Zidane:

“En un partido pasa de todo. Empezamos mal y terminamos bien pero me quedo con lo bueno. No es fácil remontar un 2-0 en un campo difícil y ante un rival complicado. Al principio nos ha complicado mucho las cosas. Los jugadores hicieron un fenomenal trabajo y estoy contento”.

“Fue un partido luchado y difícil. Empezamos con dificultad los 10 o 15 primeros minutos, pero el partido dura 90. No presionábamos todos juntos al principio ante un rival que sabe jugar, pero luego lo hicimos mejor desde el final del primer tiempo y cuando lo hacemos bien nos sale el partido que nos ha salido después de que se pusieran 2-0”. 

“Estoy muy contento y él también lo está por hacer las diferencias. Necesitábamos a Bale y lo hizo fenomenal. Ha estado francamente bien y estoy contento porque le faltaba tiempo y está físicamente bien. Ahora tiene que descansar y pensar en el martes. Le necesitábamos hoy y lo ha hecho muy bien”.

“Podemos hablar de los dos goles, pero ha hecho un trabajo fantástico. Ha hecho ocasiones y físicamente va de menos a más. Ha estado fenomenal”.

“Perdiendo 2-0 no es fácil ganar. Hemos demostrado que después de encajar goles podemos dar la vuelta a un partido. Mis jugadores han tenido mucha paciencia para hacer la diferencia y tenemos jugadores de calidad para marcar las diferencias cuando las cosas no se ponen bien al principio”.

“Sabemos que no hay partidos fáciles y sabíamos que este campo era difícil. Hemos tenido dificultades pero las superamos, sobre todo perdiendo 2-0. El martes tenemos otra batalla y un rival muy complicado. Lo vamos a preparar bien”.

“Cristiano va a viajar a Manchester. Lo de Benzema lo vamos a valorar. Sólo te puedo decir que no es un golpe. Vamos a llegar a Valdebebas y vamos a hacer lo que tengamos que hacer y evaluar lo que tiene. Espero que no sea nada y pueda jugar al martes. Ahora mismo no puedo decir más”.

Sobre Isco: “Ha hecho un gran partido. Poco a poco se ha metido en el juego e hizo un gran partido”.

Declaraciones de Bale:

"Sabíamos que era un partido muy importante jugando antes que el Barcelona y el Atlético. Ha sido muy difícil, pero hemos demostrado mucho carácter y espíritu para conseguir los tres puntos".

"Ser el héroe no es lo importante, lo es conseguir la victoria y seguir luchando por la Liga. Creo que Benzema está bien y esperamos que pueda jugar el martes”.

Declaraciones de Lucas:

“Sabíamos que iba a ser un partido difícil".


"Son un rival que juega muy bien al fútbol y que tenía que ganar. Salieron muy fuertes pero demostramos una vez más el gran equipo que somos y el coraje que tenemos. Volvimos a demostrar que estamos en un buena racha, con mucha confianza y al final ha sido una victoria justa". 

Sobre Bale: “Es un futbolista espectacular y lo volvió a demostrar metiendo el gol decisivo y jugando muy bien. Estamos contentos por ello”.

Declaraciones de Marcelo:

“Ahora sólo quedan finales”.


“Sabíamos que iba a ser un partido duro y que ellos aprietan siempre en los 20 primeros minutos. No hemos entrado muy atentos a eso y al final el partido ha sido más complicado al recibir dos goles así”.

“El equipo es Lucas, Modric, Isco, Pepe… El equipo somos todos y no sólo Cristiano o Bale. Está claro que son grandes jugadores y que en el uno contra uno son mejores y causan más peligro. Hoy todo el equipo ha estado duro y peleando hasta el final. Ahora tenemos que estar unidos”.

“Vamos a hacer nuestro trabajo, que es intentar ganar todos los partidos que quedan y a ver si pueden fallar los de arriba. Estamos bien, ahora hay otro partido importante y hay que seguir. Solo quedan finales, son partidos con mucha tensión y no hay partidos fáciles. Nosotros vamos a darlo todo”.

Vía www.realmadrid.com

Análisis Táctico: Rayo Vallecano 2 - 3 Real Madrid


El Real Madrid jugaba en Vallecas su 2ª final de 5 partidos en la lucha por la Liga en un partido en el que no aparentaba ser fácil ante el Rayo de Paco Jémez con un estilo de posesión,elaboración y combinación como medios para llegar a la portería rival,un estilo vistoso en que ha conseguido transmitir el mensaje a sus jugadores,además de hacerle ganar la simpatía de muchos aficionados neutrales.

El Real Madrid comenzaba el partido con:Keylor;Danilo,Pepe,Varane,Marcelo;Kroos, Kovacic, Isco; Jesé, Bale y Benzema. Un once que a mí personalmente me gusta, rotación pero no deja de presentar un equipo de nivel.

El desastre en los primeros minutos iba a ser inminente, un Real Madrid superado, desfasado en defensa, imprecisión en el centro del campo y sin pegada en ataque. El gol de Bale a balón para iba a dar 'vida' al Real Madrid, apareció Lucas Vázquez con un eléctrico Lucas en ataque y solidario en defensa en el que Embarba estuvo desaparecido en la 2ª parte, Lucas Vázquez que iba a anotar un gran gol en un centro de Danilo. Con el 2-2, partido con ocasiones para las 2 aunque el Real Madrid tenía el balón y las ocasiones más peligrosas, con un fallo de Embarba, Bale iba a anotar el 2-3 para ganar y remontar el partido.


El mal nivel de la defensa del Real Madrid regaló 2 goles al Rayo y ocasiones que no lograron materializar por un buen Keylor Navas.


La presión del Rayo ya habitual en el equipo de Paco Jémez, presión alta con un desorden táctico, un equipo que no le importa el resultado para no dejar de presionar arriba, de tener el balón y de atacar.


El Rayo es un equipo que juega con muchos hombres en el centro del campo, para combinar, apoyar y defender. Al Real Madrid le costó crear desde el centro por una superioridad del Rayo en el centro que producía esa falta de apoyos y imprecisión del Real Madrid.

Bale apela al clavo ardiendo


Llego el Madrid a Vallecas para un partido trampa en todos los sentidos,la posición en la tabla del rival así como su estilo de juego contra los grandes invitaba al Madrid a una sabrosa goleada con la que agarrar aunque fuera temporalmente el liderato.Sin Casemiro,Cristiano y Carvajal de manera forzada,y con Modric y Ramos descansando de cara a Europa,el Madrid salió a Vallecas con un centro del campo lleno de sorpresas (Isco de interior derecho,Kroos como mediocentro y el casi desaparecido Kovacic en la izquierda) y con la aparente intención de llevarse los tres puntos por la vía rápida.

Tardaría poco el Madrid en dar el primer aviso con un disparo lejano de Bale, así como varias internadas en esa banda izquierda poblada por Marcelo-Kovacic-Jese que parecía querer compensar los goles de Cristiano con una dosis de sacrificio y osadía. No parecía mal el asunto hasta el primer fallo defensivo de Danilo.

Y es que Danilo representa fielmente lo que es el Madrid esta temporada: Poderoso arriba (tiene la mejor media de goles y asistencias de todos los defensas de la Liga) pero frágil atrás; Bebe le quebró con campo abierto, se fue de Pepe y dejó el balón con clase para que Embarba lo alojara en la portería de Keylor. Y poco después, tras un mal despeje de Varane en un córner, Miku ponía distancia en el marcador y daba una bofetada al Madrid en sus aspiraciones ligueras.

Eran minutos complicados para el cuadro de Zidane, que vio como su equipo movía inofensivamente la pelota y ante cada robo del Rayo la posibilidad de un tercer tanto y final definitivo del campeonato tocaba fuertemente a la puerta. El Madrid es muchas cosas esta temporada, pero no un equipo tranquilo y sereno: Los golpes le dejan grogi muchos minutos.

Y ante ello, apareció el gran señalado de la semana, aquel que en su tiempo libre juega a un deporte tan peligroso para el cuerpo de un atleta como es el golf (nótese la ironía) para cabecear un córner y dar aliento y esperanza al Madrid: Había partido. Un día tendrán que hacer la recopilación de la cantidad de goles a balón parado que marca el galés, porque es una de las armas más potentes que tiene el conjunto blanco.

A partir del gol el Madrid comenzó a imponerse sobre el campo: Kroos e Isco empezaron a acaparar el balón y con su ausencia los de Vallecas son mucho más inofensivos. El Madrid empezó a empujar al Rayo contra su área en un fin de primera parte que trajo consigo la mala noticia de la lesión de Benzema. La BBC es mortífera, quizás incluso más que sus rivales del Camp Nou, pero también es de cristal.

La segunda parte empezaría exactamente igual que el final de la primera, con el Madrid empujando al Rayo atrás, y a los pocos minutos sería el hombre que había entrado por Benzema, Lucas Vázquez, quien pondría el empate con un soberbio cabezazo. Lo de Lucas tiene un mérito tremendo: El más bajito de los atacantes, jugando de extremo izquierdo, y rematando un perfecto centro de Danilo (léase la descripción del brasileño más arriba) a la escuadra de la portería rayista.

Con el empate el Rayo empezó a pegarse tiros a sí mismo; su gran arma durante la primera mitad había sido la falta de salida del Madrid (ausencia de Ramos y Modric) y la poca fe en la remontada mostrada muchos minutos ante esa crucial ausencia de Cristiano, que hacía al Madrid precipitarse e intentar poner balones imposibles a sus delanteros, que casi siempre acababan en contras peligrosísimas. El Rayo adelanto líneas y dejó una enorme estepa a sus espaldas que daban la sensación de que un único buen pase dejaría a un atacante del Madrid solo contra el portero.

Y así era, las ocasiones de Bale, Jese y Lucas se sucedieron durante varios minutos, dando la sensación de que la remontada era inminente. Pero no terminaba de llegar y el Rayo aún tenía peligro en sus llegadas, con lo que Zidane hizo el cambio más extraño de la tarde.

Cuando todos esperábamos la entrada de James por Kovacic para quemar las naves y asediar el área rival, Zidane metió Modric por Jese, dejando al Madrid sin delantero y permitiendo a Lucas y Bale flotar por todo el frente de ataque. Resultaba irónico ver a dos jugadores de banda puros como son ellos, tan perfectos a la hora de meter centros a un delantero, caracolear por todo el área a pierna cambiada y volviendo locos a la zaga del vecino madrileño.

El caso es  que el cambio funcionó: El Madrid agarró el balón para no soltarlo y aunque las ocasiones de gol no eran tan claras como en los minutos iníciales, el Rayo ya no tenía peligro y apenas podía trazar jugadas ante la presión blanca en cada pérdida. La entrada posterior de James por Kovacic podía haberse hasta ahorrado: Instantes después Bale interceptó un mal pase de Embarba, tiró un autopase y marcó el gol de la remontada. 
Los últimos minutos desembocaron en un quiero y no puedo del Rayo que se volcó descaradamente al ataque. Fue una pena la ausencia de Cristiano porque se hubiera hinchado a goles en ese tramo final, pero nuestro galés ha demostrado estar a la altura; fue el que más creyó durante el partido y casi cada ocasión le tenía como protagonista ya fuera en el disparo o en el pase previo.

En conclusión una remontada a la antigua, de esas que permiten sacar pecho por este equipo. Europa espera.

viernes, 22 de abril de 2016

Motivos para soñar


A día de hoy, los madridistas se tienen que levantar por las mañanas con una sonrisa de oreja a oreja. Porque las cosas le van muy bien al conjunto de Zinedine Zidane, se respira felicidad entre jugadores y aficionados desde que el francés se hizo cargo del equipo.

El partido ante el Villarreal no fue un partido más en el Bernabéu, fue posiblemente el mejor partido de la temporada. Estos últimos meses hemos visto buenos minutos de los blancos pero hasta ayer nunca habíamos visto un partido tan completo del Madrid. Vimos un Madrid dominador y eléctrico a la hora de atacar. Hay que destacar el partido de dos hombres que llegan al final de temporada a un nivel físico escepcional: Toni Kroos y Luka Modric.

El alemán está en el mejor momento de forma desde que llegó a la capital, posiblemente tenga mucho que ver la entrada de Casemiro en el once, el brasileño le está dando esa libertad que necesita para poder aportar más en ataque sin tener que preocuparse de lo que hay detrás, donde hay un auténtico tanque cubriéndole las espaldas.

Memorable fue el partido del "19" del conjunto madridista. Cuando Luka funciona, lo hace el Madrid. Él es el que abre el juego, el que organiza, el que distribuye y el  que es capaz de dar ese último pase que puede decir un partido. Ayer incluso consiguió marcar un auténtico golazo tras un fantástico centro de Danilo.

Desde luego viendo el partido de los blancos y el partido del Manchester City hace dos días ante el Newcastle de Benítez, no queda duda de lo superior que es el equipo de Zidane que jugando como sabe jugar no debería pasar muchos apuros para eliminar a los de Pellegrini.

Además el equipo está bien en todos los sentidos y los jugadores a un nivel excepcional. Hablemos un poco de Cristiano. El "Bicho" se marchó antes de terminar el encuentro pero lo hizo por precaución, que nadie se preocupe. El "Bicho" está muy bien , cierto que ayer no marcó y que contra el Getafe lo hizo en el tiempo descontado, pero todo eso da igual cuando el " Animal " ha demostrado que está en los partidos importantes como en el clásico o ante el Wolfsburgo donde demostró, por si a alguien se le había olvidado, que sigue siendo el mejor del mundo.

Y no son solo Kroos, Modric o Cristiano los "culpables" de la situación de alegrÍa que se vive en el Real Madrid, también podemos hablar de lo bien que están jugadores como Keylor, que está inexpugnable desde que arrancó la temporada, o de los defensas: el "Camero" ha recuperado su mejor forma y Carvajal y Marcelo marcan la diferencia en muchos partidos como lo hicieron en el Camp Nou. Y arriba, Benzema está cosechando su mejor temporada de blanco con un promedio goleador de casi un gol por partido.

Mientras en Barcelona se habla de crisis, el Madrid va a más, y pasito a pasito, haciendo felices a sus seguidores, que sueñan con la imagen de Sergio Ramos levantando la  Copa de Europa el 28 de Mayo. Eso sí, el camino hacia a Milán tiene un último escollo, el Manchester City.

jueves, 21 de abril de 2016

El maldito “modelo”


Si hay algo que no soporto de la actual casta periodística deportiva española es la invención de debates estúpidos, así como la creación de palabras absolutamente huecas, que no significan nada, pero que repiten como loros y acaban por poner de moda, generalmente para hacer daño al Real Madrid.

Pero lo peor no es eso, lo peor es que muchos de los aficionados terminan por asumir todo ese discurso artificia. De modo que, lo que comienza siendo una invención de la calenturienta mente de algunos “gurús” de la prensa, acaba siendo palabra de Dios y parte de nuestra grada termina por hacerlo suyo y acaba atacando al club como institución
.
Así pues, me vienen a la memoria los famosos “valors y el seny” y la “falta de señorío”, impuestos a sangre y fuego como dogma de fe desde la Prensa del Régimen, en contraposición a las presuntas formas macarras y agresivas del Madrid de Mourinho. Aquel equipo que osó plantar cara con intensidad a los inventores del fútbol, por no dejarse apabullar y abrirse de piernas como hacían otros equipos como el Betis o el Rayo Vallecano (fieles a su estilo de dejar jugar a las estrellas blaugranas y llevarse goleadas cada partido).

Y qué decir del infausto debate de “la cantera vs. la cartera”, que también quiso traernos la Prensa del Nacionalbarcelonismo (integrada por desgracia no sólo por la prensa autóctona de ese pequeño país de ahí arriba, a la derecha). Nos trataron de vender –no sin éxito- que el Madrid era un equipo imperialista, que fichaba por capricho y a golpe de talonario y que no confiaba en la cantera, a pesar de la tozudez de la realidad de los hechos.

Como seguramente recordaréis, de nada sirvió que entre 2010 y 2013 el Madrid sí hubiese subido unos cuantos canteranos al primer equipo como José Rodríguez, Nacho, Carvajal o Jesé e incluso algunos denostados y ahora admirados como Casemiro. Como tampoco sirvió de nada que el equipo de “la Masía no se toca”, sólo en el período de Pep el Humilde, entre 2009 y 2012, se hubiese gastado la friolera de 350 millones de euros en fichajes.

Que la realidad no estropee un estúpido –y falso- debate, debieron pensar quienes lo lanzaron, y lo que es peor, también debieron pensarlo aquellos madridistas que, de forma incomprensible, compró aquel discurso absurdamente.

Ahora, en 2016, la palabra de moda y el mantra con el que desde la prensa se nos está machacando a diario es el del famoso “Modelo”.

Nadie sabe qué es, nadie sabe qué significa ni a qué se puede aplicar pero se nos está bombardeando por tierra, mar y aire a todas horas para denostar, una vez más, a nuestro querido equipo.

Qué es el Modelo: Y tú me lo preguntas…

Se nos acusa de ir a la deriva, de fracasar estrepitosamente una y otra vez en la Liga y de obtener peores resultados y menos títulos que el Barça precisamente por tener “modelo”. Pero yo me pregunto, ¿qué es “tener modelo”? O mejor dicho, ¿qué modelo es el que deberíamos adoptar?

¿El del Barça? ¿El del equipo plagado de holandeses que dilapidaba el dinero a millonadas y fracasaba una y otra vez? ¿El que hace fichajes falseando las cifras para engañar a los socios de las empresas implicadas en la contratación de una estrella? ¿El de aquellos jugadores que han convertido la simulación sobre el campo todo un arte? ¿El de los defraudadores de Hacienda?

Porque no me quiero ni imaginar que dirían los mismos que ahora nos muestran al equipo culé como unidad de medida para todo si su estrella principal, Cristiano Ronaldo, estuviese imputado por un delito fiscal ante la Hacienda Pública española por defraudar casi 60 millones de euros.

O si otra de sus estrellas, Gareth Bale, fuese desposeído por la justicia galesa de sus posesiones por valor de 45 de millones de euros por defraudar al fisco de su país...


¿Y os imagináis qué dirían en conjunto del equipo si en cada partido tuviésemos expertos en el noble arte del Teatro si tuviésemos en el club jugadores como Jordi Alba, Busquets, Dani Alves o Mascherano, expertos en la simulación y en el engaño a los árbitros y los rivales?

O mejor, ¿por qué no copiar el modelo del Atlético de Madrid? ¿Y en ese caso, cuál de ellos? ¿El institucional, con un presidente condenado en firme, sí, condenado, por apropiación indebida de las acciones del club junto a su actual propietario?

¿O tal vez el deportivo? Sí, ese fútbol antediluviano y agresivo. Un fútbol al que mínimamente llegamos en su día a parecernos en tiempos del innombrable entrenador portugués y fuimos vejados continuamente por los “popes” de la comunicación deportiva española, acusándonos de antifútbol.  

Modelo, dicen. ¿Acaso eran mejores tal vez los modelos institucional y deportivo vividos en tiempos de Ramón Calderón y sus inmediatos sucesores, como Boluda el del chorreo? Porque ahora se dice que nuestro modelo presidencialista es nefasto, basado en la falsedad de que ficha el presidente a su libre albedrío y capricho y ahora exigen la presencia de un Director Deportivo.


Sin embargo, torticeramente se obvia decir que hay una dirección deportiva colegiada desde hace años integrada por la Presidencia, la Dirección General e incluso el entrenador y el staff técnico del club, que es la que decide los fichajes, las altas y las bajas. 

Un “modelo” que, nos trajo sonoros fiascos como Illarramendi o Kaká, pero que nos dejó contrataciones como Cristiano Ronaldo, Bale, Kroos, James, Arbeloa o Xabi Alonso y jugadores de esos “de club” como los reclamados Lucas Vázquez o Casemiro, entre otros.


Pero también se olvida y se trata de borrar de la memoria colectiva que cuando la dirección deportiva del club sí tuvo nombres y apellidos, entre ellos de gente tan ilustre como Ramón Martínez, Pirri, Valdano el Rapsoda o Pedja Mijatovic, se contrató a gente altamente sospechosa y de muy escaso nivel y, por lo general, de muy elevado precio.

Así pues, y a bote pronto, me vienen a la memoria los nombres de gente como Ognjenovic, “Rambo” Petkovic, Elvir Bajlic, Congo, Faubert, Emerson, Walter Samuel, Anelka, Diogo, Woodgate o Pablo García, sólo por citar algunas perlas que la ahora añorada “dirección deportiva” manchó de mierda nuestra historia. Años en los que nos pasamos unos cuantos “a la sombra” y sin rascar apenas bola.

Con eso quiero decir que el falso mito de que el Madrid no gana títulos por eso de la ausencia de un Director Deportivo al uso, con cara y ojos, es precisamente eso, un falso mito y una auténtica falacia pero que viene al pelo a quienes más nos odian, para confundir y seguir arrojando basura.


Tres años de “modelo” que tampoco nos sirvió

Cierto es que el Madrid ha llevado una política ciertamente errática en cuanto a la contratación de entrenadores y que es verdad que se ha pasado por todo tipo de estilos. Sin embargo, el resultado ha venido siendo siempre el mismo. 

Pero curiosamente pocos se plantean que muchos de los que han estado en las fotos de las actuaciones más ridículas y vergonzantes del club estos últimos años siguen ahí, siendo renovados per saecula saeculorum o han salido recientemente, pero han contado con el manto protector de la prensa.

A lo mejor -y sólo a lo mejor- es que el problema no está recurrentemente en el banquillo sino tal vez sobre el terreno de juego y ya ha llegado la hora de dar un puñetazo en la mesa y dejar de proteger siempre a los mismos. Porque tal vez ese “modelo”, el del consentimiento y la sobreprotección a las estrellitas, muchas de ellas acabadas, y no el de la falta de un director deportivo o de un estilo presidencialista, es la verdadera causa de nuestros males.

¿Por qué digo esto? Muy sencillo, no hace mucho el Madrid sí tuvo un modelo fácilmente reconocible y que además había empezado a dar sus frutos a pesar de que la Prensa del Régimen lleva años vendiendo lo contrario.  ¿Querían modelo? Lo hubo, pero desgraciadamente tampoco les sirvió a esta gente.

Me refiero, por supuesto, al trienio de Jose Mourinho al frente del club. Un modelo en el que había un patrón de juego, un estilo que podía gustar más o menos, pero que estaba ahí y se convirtió en nuestra seña de indentidad y nos sirvió, entre otras cosas, para derrocar al presunto “Mejor Equipo de la Historia” y poner en fuga a su alabado entrenador. 

Un estilo marcado por la solidez defensiva, agresividad en la presión (por aquel entonces tachado de “violencia” y que cuando lo practican otros es ahora “intensidad” y “poder defensivo”), eléctricos contragolpes y demoledora pegada goleadora, que nos llevó a batir el récord de puntos y goles en una maravillosa e inolvidable título de Liga en la 2011/2012.

Sin embargo, durante esos tres intensos años el club fue sometido a la crítica constante, que llegó a caer incluso en el insulto personal y en el asedio periodístico no sólo al propio entrenador sino a toda su familia. Se nos acusó de practicar antifútbol, de “ejército de burkas” y se tachó a muchos de sus jugadores literalmente de asesinos, ignorando incluso su condición de “sacrosanto integrante” de la maldita Roja.

Entonces, aquel modelo –que lo era, “manque” no le gustase a esta gente- tampoco sirvió y se hizo lo posible y lo imposible para descabalgarlo hasta que, tanto por fuera como por dentro del club se acabó tirando abajo uno de los proyectos más sólidos e ilusionantes que recuerdo en mis largos años de madridista.

Entre las conspiraciones del vestuario, encabezadas por los capitanes y toleradas por el presidente, y el que mucha gente en la grada acabó hastiada, por culpa de una de las campañas de acoso y derribo más infames y brutales de la historia del periodismo deportivo.

Una campaña secundada, por desgracia, por el maldito Piperío, que no supo ver más allá de sus narices y ese maldito “es que sólo hemos ganado una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa en tres años y hemos manchado el señorío” y tiramos por la borda un proyecto y nos quedamos de verdad sin “modelo”.

Por tanto, habrá que plantearse por qué los que más nos odian, los que pueblan los medios de comunicación e intoxican a parte de nuestra afición no para de buscarnos un modelo. Un modelo en el que, por descontado, no logremos triunfar.

Quizás les gustaba más el de Calderón cuando los ultras del Atleti entraban a nuestras Asambleas o cuando nos convertimos en una mera comparsa del verdadero equipo del Régimen y el “puntaje” era nuestro único y principal objetivo. 

Ese modelo en el que caíamos –eso sí, con “señorío”- de forma sistemática en octavos de final de la Champions y perdíamos año sí y año también contra equipos de 2ª y 2ª B en las primeras rondas de la Copa del Rey, torneo que llevábamos casi 20 años sin ganar.

Quizás, el único y más eficiente modelo que deberíamos seguir es el culé, pero no el deportivo. Ni siquiera el institucional sino el que no se ve pero el que realmente funciona. El de los despachos, el de la influencia en los Comités y el del apabullante dominio en los medios de comunicación, donde estamos a años-luz de desventaja de los del país pequeñito. 

O incluso podríamos imitar al del Atlético, que "barniza" convenientemente a gran parte de la prensa madrileña (la mal llamada Caverna, pues de madridista tiene poco) y hace que la prensa de Madrid se rinda con armas y bagajes ante Cerezo y Gil Marín y disculpe todas y cada una de las andanzas de sus presidentes (¿alguien ha oído a alguien hablar, siquiera tangencialmente de la imputación de Cerezo en el caso del  ático de Ignacio González?) y de las salidas de pata de banco de Simeone y sus chicos.


Sea el que sea, espero y deseo que pase de moda esta malhadada manía de buscarnos un traje a medida porque lo que sí tenemos que tener seguro es que, de encontrárnoslo (algo que dudo seriamente) será perjudicial para nuestros intereses. A menos que, a fecha de hoy, alguno piense que los que tanto se preocupan por nuestro señorío, nuestra imagen y nuestro “modelo” –esto es, los Lama, Segurola, Caridad, Burgos, Relaño y cía- son madridistas que buscan nuestro bienestar….

Sentimiento de pertenencia


Según la RAE,pertenencia es el hecho o circunstancia de formar parte de un conjunto.Podemos entender por tanto que el sentido o sentimiento de pertenencia es la satisfacción de una persona al sentirse parte integrante de un grupo,una comunidad,una institución...

En la sociedad actual se habla mucho sobre valores. Los famosos "valors" (esto es otra historia que ahora no viene a cuento). Uno de estos valores aplicados al deporte es el sentimiento de pertenencia. Algo que aparenta ser innato en la personas, varía mucho según las condiciones temporales del individuo.

Hace un tiempo, el madridismo en general recuperó esa sensación de que la sección de baloncesto del Real Madrid era parte del propio Real Madrid. Y lo que es más, ellos mismos eran parte de la sección y por tanto, del mismo Real Madrid.

Hay otra parte de madridistas, aficionados al baloncesto en la mayoría de los casos, que ya sentían ese orgullo de formar parte de la sección de baloncesto. Estuvieron en los peores momentos o incluso en épocas gloriosas pasadas.

El equipo de Laso, con sus altibajos durante estos años, ha conseguido que mucha gente piense en ellos como en su equipo. El de siempre, el de toda la vida, el que hace unos meses lograba títulos como si fuera algo cotidiano.

Ahora que nos han eliminado de la Euroliga, hemos perdido el primer título importante (sin contar la Supercopa) desde aquella liga ACB en la que Laso abandonó la cancha del Palau Blaugrana en su momento más bajo... Desde entonces hemos ganado tantas veces que casi ni recordábamos el amargo sabor de la derrota.

Habrá tiempo para analizar qué ha pasado o está pasando esta temporada. Cuales han sido los errores y donde tenemos que mejorar. Pero yo lo tengo claro: soy del Real Madrid de baloncesto.